lunes, 15 de marzo de 2010

¿Qué hacemos con la información?


Hace aproximadamente 570 años, alrededor de 1440 Johannes Gutenberg invento la imprenta moderna, aposto a que era capaz de hacer a la vez una copia de la Biblia en menos de la mitad del tiempo de lo que tardaba de copiar una el más rápido de todos los mojes copistas del mundo musulmán y que estas no se diferenciarían en lo absoluto de las manuscritas por ellos. Pidió dinero a un prestamista judío, Juan Fust, y comenzó su reto sin ser consciente de lo que su invento iba a representar para el futuro de toda la Humanidad. Los medios escritos han sido desde ese entonces los preferidos para compartir información, cualquiera que esta sea. Hasta hace algunos años, esta tendencia cambio radicalmente, pues ahora hay una gran cantidad de información en la interred y su disponibilidad es mucho mayor comparada con libros, revistas o periódicos por mencionar algunos. Hace apenas algunos años era casi imposible poder leer un artículo de una revista publicada al otro lado del mundo, o comprar un libro editado en un país diferente al nuestro, esto ha cambiado, es muy fácil enterarse de muchas cosas “con tan solo un clic”. No todo en la interred es bueno y no todo es mejor, existe una gran cantidad de información y muchas maneras para difundirla que resulta casi imposible poder cuantificarla, pero no solo eso, hay tanta información disponible que resulta difícil saber qué hacer con ella. Hace unos días en mi página de Feisbuc (Facebook) me encontré con que tenía más de 20 notificaciones, todas sobre encuestas, ¿con qué músico te identificas? ¿Cuál es el horóscopo que mejor te va? ¿Qué clase de novio deberías tener? ¿Qué mentalidad tienes? Y cosas como esas. La ciencia en colaboración con la tecnología nos ha brindado la capacidad para llenarnos de información, pero a veces cuando hay tanta y tan disponible como en el caso de la interred, lo que hacemos es pervertirla, resulta difícil creer que algo que pudo haber sido creado para facilitarnos la vida, nos la esté complicando. Tanta información utilizada de la peor manera no puede producir sino vértigo y angustia.

martes, 9 de marzo de 2010

El cierre del Museo de la Luz


Uno de los consejos más valiosos que he rescatado del libro antología de la divulgación es que hay que escribir solo cuando se tiene algo valioso que decir, pido una disculpa a los lectores de esta columna por la ausencia de información durante estas semanas, pues aunque había muchas cosas que decir, todas ellas valiosas, decidí dar un tiempo para recabar información y exponer nuevos temas. Se inicia una nueva temporada de Ciencia Beat con una noticia por demás importante, el cierre del Museo de la Luz, ya antes había dedicado una columna a hablar de la importancia de la exposición ahí montada. Como parte de los festejos del bicentenario de la independencia de México y centenario de la revolución, se planea montar una exposición en el recinto del Museo de la Luz dedicada a la constitución. No es que estemos en contra de dichos festejos pero parece ilógico que festejemos cerrando espacios dedicados a la cultura, la historia y la ciencia, sobre todo a la ciencia. Y ya que estamos con los festejos, porque no ponerse cursis, hace poco me llego un correo electrónico con una frase que decía más o menos así “el pasado es historia, el futuro es un misterio y el presente un regalo, por eso se llama presente” si bien no debemos echar en saco roto nuestra historia, pues ya saben lo que dice, “quien no la conoce esta condenad@ a repetirla”… si podemos más o menos intuir cual será nuestro futuro de seguir con el camino que llevamos y me salta una pregunta ¿Qué festejaremos en el 2110? ¿El recorte al presupuesto a la ciencia y a la educación, a la cultura? Es probable que el futuro no sea del todo un misterio, pero el presente es lo único que tenemos y podemos palpar, tenemos el museo de la luz, que pronto cerrara sus puertas por decisión de nuestro gobierno. Como divulgador es un hecho que me consterna, como ciudadano también, ese museo del que alguna vez hable en esta columna no lo volveremos a ver, quienes lo visitaron sabrán de que hablo, una pieza majestuosa en toda la extensión de la palabra, ya hay una gran movilización por parte de mucha gente, para muestra esta una página en Facebook y una más en Twitter, pero hace falta que muchos de nosotros nos demos cuenta de la importancia que radica en el hecho de conservar un museo dedicado a la divulgación de la ciencia, la cultura y la historia, ¿Qué es la luz? ¿Qué es el electromagnetismo? ¿Por qué vemos tal o cual color? ¿Qué es una lente? ¿Qué es un prisma? ¿Cómo viaja la luz? ¿Cuál es la diferencia entre luz y electricidad? Preguntas como esas son respondidas con una vista a este lugar. Quienes ya lo visitaron y se quedaron con ganas de regresar háganlo lo más pronto posible, y quienes aún no saben de qué les estoy hablando no duden en asistir, pues queda poco tiempo y es un gran presente que conozcamos lo que ahí se tiene. Doscientos años de ser orgullosamente mexicanos no solo significa apreciar nuestro pasado y nuestra historia sino también conocer lo que somos y lo que tenemos y preservarlo. A los que dieron la vida en la independencia y a los que murieron en la revolución estamos infinitamente agradecidos, y nosotros… ¿Qué tenemos? ¿Qué hemos hecho?
NO AL CIERRE DEL MUSEO DE LA LUZ.

martes, 19 de enero de 2010

Ciencia y esperanza


El pasado 20 de diciembre se cumplieron 13 años de la muerte del popular astronomo y divulgador de la ciencia Carl Edward Sagan. Aquí un extracto de uno de sus libros donde pone de manifiesto su interes por la ciencia y su divulgación.

Yo fui niño en una época de esperanza. Quise ser científico desde mis primeros días de escuela. El momento en que cristalizó mi deseo llegó cuando capté por primera vez que las estrellas eran soles poderosos, cuando constaté lo increíblemente lejos que debían de estar para aparecer como simples puntos de luz en el cielo. No estoy seguro de que entonces supiera siquiera el significado de la palabra «ciencia», pero de alguna manera quería sumergirme en toda su grandeza. Me llamaba la atención el esplendor del universo, me fascinaba la perspectiva de comprender cómo funcionan realmente las cosas, de ayudar a descubrir misterios profundos, de explorar nuevos mundos... quizá incluso literalmente. He tenido la suerte de haber podido realizar este sueño al menos en parte. Para mí, el romanticismo de la ciencia sigue siendo tan atractivo y nuevo como lo fuera aquel día, hace más de medio siglo, que me enseñaron las maravillas de la Feria Mundial de 1939.
Popularizar la ciencia —intentar hacer accesibles sus métodos y descubrimientos a los no científicos— es algo que viene a continuación, de manera natural e inmediata. No explicar la ciencia me parece perverso. Cuando uno se enamora, quiere contarlo al mundo. Este libro es una declaración personal que refleja mi relación de amor de toda la vida con la ciencia.
Pero hay otra razón: la ciencia es más que un cuerpo de conocimiento, es una manera de pensar. Preveo cómo será la América de la época de mis hijos o nietos: Estados Unidos será una economía de servicio e información; casi todas las industrias manufactureras clave se habrán desplazado a otros países; los temibles poderes tecnológicos estarán en manos de unos pocos y nadie que represente el interés público se podrá acercar siquiera a los asuntos importantes; la gente habrá perdido la capacidad de establecer sus prioridades o de cuestionar con conocimiento a los que ejercen la autoridad; nosotros, aferrados a nuestros cristales y consultando nerviosos nuestros horóscopos, con las facultades críticas en declive, incapaces de discernir entre lo que nos hace sentir bien y lo que es cierto, nos iremos deslizando, casi sin darnos cuenta, en la superstición y la oscuridad.

tomado del capitulo Ciencia y Esperanza, del libro El mundo y sus demonios. de Carl Sagan

martes, 12 de enero de 2010

El caso de la gente de blanco en las pirámides


Hace unas semanas estuve de visita en una de las zonas arqueológicas más importantes de la cuenca de México, me refiero al Lugar donde fueron hechos los Dioses, o Teotihuacán en náhuatl. Las dos construcciones más importantes son la pirámide de la Luna y la pirámide del Sol, donde cada día se dan cita muchos visitantes que recorren La Calzada de los Muertos y suben a las pirámides. Frente a las pirámides uno puede aplaudir y escuchar el sonido del quetzal, que es el eco que se produce tras realizar esta acción. Desde hace unos años miles de visitantes esperan con ansias la llegada del equinoccio o el solsticio, para ir a “cargarse de energía” aunque también muchas personas lo hacen en otras fechas, según algunos, las pirámides son puntos donde se concentra la energía, de tal modo que la gente escala estas construcciones y al llegar a la cúspide extiende los brazos y espera recibir un poco de esa energía. Se ha vuelto popular la idea de que si uno se viste de blanco recibirá aun más energía.
La energía del Sol viaja por el vacío a través de la distancia que separa la Tierra del Sol en forma de ondas electromagnéticas, y los humanos detectamos visualmente como luz blanca o visible casi 50 % de esta radiación que el Sol envía a la Tierra. La luz blanca está compuesta por una gama de colores (los colores del arcoíris). Los colores que vemos son los colores reflejados por el objeto, el color de una superficie influye en la capacidad de reflexión y absorción de la radiación solar. Una hoja de color verde absorbe todos los colores excepto el verde, la hoja refleja el color verde, y ese es el color que vemos, las cosas de color negro absorben todos los colores y no reflejan ninguno, en cambio las cosas de color blanco reflejan todos los colores, a mayor captación de colores mayor cantidad de radiación, es decir más energía. Las personas que suben a las pirámides con la intención de cargarse de energía no solo no están cumpliendo con su cometido, por simples leyes físicas, en realidad lo único que están captando es calor y si suben vestidas de blanco en realidad están reflejando esa radiación. Lo ideal sería vestirse de negro, de esta manera toda la luz seria captada absorbida por nuestra ropa, pero creo que no es necesario explicar que sucede si nos vestimos de negro en un día soleado. Los trajes de los astronautas deben ser de materiales y colores que reflejen cierta cantidad de radiación pues de lo contrario seria fatal, hay un cuestionario de la NASA para estudiantes, que mediante experimentos sencillos, explica este fenómeno. La pregunta es ¿Qué tipo de energía cree la gente que está captando al subir a las pirámides vestidos de blanco? y, ¿si desmentimos a la gente que regresa feliz de su visita a las pirámides porque según se llenaron de energía? Que cruel es a veces la ciencia.

martes, 22 de diciembre de 2009

¡Hay Tamales, Lleve sus ricos tamales enriquecidos con omegas!


A principios del 2007 la cadena de noticias BBC emitió un reportaje al que llamó La bomba de obesidad en México, el cual deja claro que los mexicanos hemos sustituido los alimentos populares como los tacos, las enchiladas y los frijoles, por hamburguesas y pizzas. El problema de esto no es el abandono de las tradiciones culinarias sino las consecuencias en la salud, ya que este tipo de alimentos contienen altos niveles de grasas saturadas y azucares y son bajos en fibras, vitaminas y minerales. Si a esto se le suma el sedentarismo el problema se vuelve aun mayor ya que aumentan los índices de diabetes a temprana edad, cáncer y otras enfermedades como hipertensión o arterioesclerosis. Cada día aparece un nuevo anuncio sobre comida, lo grave es que se trata de comida chatarra, la cual provoca obesidad y al mismo tiempo desnutrición. Afortunadamente la ciencia puede tener una alternativa a este problema, solo es cuestión de encontrarla, tal y como lo hicieron los alumnos de la carrera de ingeniería bioquímica del Instituto Politécnico Nacional (IPN); La nota aparece en el periódico La Jornada del pasado lunes, quienes elaboraron tamales para reducir el colesterol y triglicéridos en la sangre, en resumidas cuentas, grasa. La fórmula incluye oligoelementos, proteínas hidrosolubles, vitaminas liposolubles (A, B y E) así como ácidos grasos omega 3 y 6, es decir, sus ingredientes son benéficos para la salud, ya que contribuyen a reducir los niveles de colesterol, ayudan a controlar la presión sanguínea y no contienen conservadores.

Los tamales constituyen uno de los alimentos preferidos y más populares de la comida tradicional mexicana, hechos a base de maíz y chile, son comunes en las festividades nacionales y en los últimos años representan para un gran sector de la población el plato fuerte del desayuno, sería el equivalente a las hamburguesas hablando en términos de comida rápida. Sin embargo su consumo excesivo lo vuelve parte del problema.

Por este lado, la ciencia está haciendo su aporte y lo hace de manera contundente, no sólo ofrece la posibilidad de cambiar los hábitos alimenticios, sino que también proporciona el producto que suplirá a la comida que está provocando los daños a la salud en el país. Ahora toca a los actores políticos no sólo echar a andar esta propuesta, sino que regular también la publicidad de los alimentos que causan los daños a la salud, y promover el consumo de productos que además de haber sido concebidos en México, son también parte de la cultura tradicional mexicana. Si el estado y las empresas colaboran con este aporte de la investigación científica estaremos matando dos pájaros de un tiro, impulsamos el quehacer científico y ayudamos a reducir la perdida de tradiciones culinarias. Si bien, los tamales son el equivalente a las hamburguesas hablando en términos de comida rápida, estos si aportan una gran cantidad de nutrientes, ahora con estas modificaciones pueden ser aun más benéficos. Esta es una de las alternativas para combatir el consumo desmedido de alimentos chatarra. A las transnacionales de hamburguesas no les interesa incluir en su combo, oligoelementos, sino, ya lo hubiesen hecho, podemos atacar por ese flanco.

martes, 15 de diciembre de 2009

Trabajo editorial


La semana pasada tuve el orgullo de presentar el numero 0 de la Revista del Diplomado en Divulgación de la Ciencia DGDC- UNAM El Episcopio. Que reunía los mejores trabajos que a lo largo de un año se presentaron. Los medios escritos son una buena manera de divulgar la ciencia, no solo porque permanecen por más tiempo que otro medio sino porque pueden llegar a muchos más lugares, y no se requiere de energía eléctrica como es el caso de la radio, la televisión o el internet. Me sorprendí hace unos días, porque al reunirme con un amigo de la carrera, éste sin saber que iniciaba una nueva carrera como editor de El Episcopio, me recordó que hace unos cinco años también fui el editor de una gaceta universitaria, se llamaba El Quijote, en esta publicación varios estudiantes escribíamos sobre cualquier tema, el único requisito era que tuviera como mínimo una pisca de ciencia. La conversación giró en torno a que el recordaba una frase de un articulo. Y lo dijo así: “me acuerdo que en El Quijote una vez salió un artículo que decía que… y muy seguido me acuerdo de esa y otras cosas que aparecían ahí”. Escuchar eso fue como un enorme premio. Pues no pensé que alguien aun recordara algo de lo que ahí se escribía. Ese fue mi primer trabajo como editor, en ese tiempo creía que hacia falta un espacio para que los que quisieran escribir lo pudieran hacer, aun lo sigo pensando, ahora como editor de El Episcopio, inicio una etapa maravillosa, los escritores; todos divulgadores de la ciencia refinan sus trabajos para entregarle al lector lo más exquisito de esta disciplina, espero muy pronto poder decirles cuál es la manera de conseguir un ejemplar. Les adelanto que en el numero 0 aparecieron artículos muy variados, uno de ellos, quizá el más literario de todos se llama sábado elemental. Inicia así:
El átomo: después de haber creado al mundo, ese día… descansó.
Su vista se detuvo justo al darse cuenta del horror del infinito. De ese infinito. Los dos espejos, enormes, enfrentados uno con otro, reflejaban un perfil inalcanzable. Su perfil. Sintió un hueco en el estomago. No. Era más como un vacio proveniente de alguna parte de su interior… — ¡Listo! —le interrumpió el viejo maestro… [Cortesía de Héctor Carranza. El Episcopio. Diciembre 2009]
Los medios escritos ofrecen la oportunidad de ser resguardados y es una manera de autentificar el trabajo. ¿Por qué se llama El Epsicopio? Un episcopio es un aparato que proyecta imagenes, pero al mismo tiempo es un grupo de individuos que persiguen un fin comun.

martes, 8 de diciembre de 2009

Malcolm el efecto doppler


Ver televisión ha sido catalogado por muchos como un mal habito e incluso hay quien asegura que puede llegar a convertirse en una adicción. Se dice que es la perfecta niñera, Homero y Bart Simpson no se atreven a cuestionarla y para muchos otros es la caja idiota. Para este divulgador de la ciencia, es un medio por el cual se puede aprender sobre ciencia si se pone atención en el momento y canal adecuados. Una de las series que acostumbro seguir, aunque con poca regularidad es Malcolm in the Middle, hace unos días vi el capitulo el grupo especial de Dewey, a mi consideración un homenaje a lo que es la ciencia, los científicos y los divulgadores sus errores y sus aciertos. En la mayoría de los casos la ciencia suele parecer aburrida o extraña, y aunque no siempre los científicos son aquellas personas que parecen ser los únicos que entienden de ciencia y que la resguardan con celo, se les ha catalogado así, entonces surgen personajes con bata blanca encerrados en un laboratorio, haciendo experimentos y hablando en un lenguaje que solo ellos entienden. La ciencia se ve entonces como algo inaccesible, es aquí donde los divulgadores encuentran su nicho, se trata de explicar la ciencia. Alguna vez se han preguntado ¿por qué el sonido de un auto suena diferente cuando se aleja que cuando se acerca? Pues bueno, he aquí un fragmento del dialogo del capítulo 18 de la quinta temporada de esta serie.
—Señor Sheridan, ¿Por qué las motocicletas suenan diferente cuando vienen que cuando se van?
—Hanson estoy tratando de comer, para cuando te lo explique ya habrás olvidado la pregunta.
—Creo que mi hermano Malcolm me explico eso el verano pasado. Se llama efecto doppler Dewey. Luz y sonido viajan a velocidades constantes, pero sus frecuencias se hacen más cortas o largas, dependiendo de si se mueven hacia ti o se alejan de ti… Básicamente significa que las ondas de sonido de la moto se apartan de ella a la misma velocidad en todas las direcciones pero si vienen hacia ti las ondas se acumulan cada vez más cerca entre sí, así la frecuencia aumenta y el sonido sube de volumen.
Hay ciencia en la televisión sólo hay que poner atención e identificar donde se encuentra.
El presente video es unicamente para uso divulgativo, los derechos pretenecen a la cadena FOX, la parte a la que se hace referencia en esta columna esta al final, en el minuto 17.

martes, 1 de diciembre de 2009

La “Fucking Wrong Translation” (Traviesa Traducción Errónea)

Entre las múltiples actividades que se encuentran ya en la agenda de casi todas las personas con una computadora o con acceso a ésta nos encontramos a una de las mas ociosas, andar por la red en busca de “algo” lo que sea que sirva para acrecentar nuestro acervo lingüístico y cultural, me he encontrado con esta frase muy cómoda para describir a las traducciones en el cine, entre las películas que llegan del país vecino podemos clasificarlas en dos grupos, las subtituladas y las dobladas, las dos se asemejan en una cosa en particular, muchas de las frases no aparecen con la fidelidad que deberían, principalmente las groserías, y de estas la que menos se reproduce con lealtad es el vocablo “Fuck” y sus derivados, podríamos decir que es por respeto a los espectadores y no porque no se entendió a fondo lo que el escritor quería decir, lo que el actor quiso dar a entender o porque no existe una frase fiel en nuestro idioma, pero sin duda le resta interés e inclusive pierde gran parte de la esencia por no tener una traducción adecuada. Y esto me recuerda una conversación que sostuve hace relativamente poco con uno de mis colegas y amigos, al intentar explicar un suceso tal parece que el “teléfono estaba descompuesto” pues la idea se malintencionó al grado de hacer un artículo para una columna, al revisar el escrito me pude dar cuenta que es bueno y la analogía funciona adecuadamente pero no es lo que en un principio se quiso decir, con la ciencia sucede algo muy similar, en tanto que los científicos postulan una hipótesis ocurre que las palabras utilizadas no son en ocasiones las adecuadas o no reúnen las características para explicar la complejidad del tratado, mientras que al momento de ser leídas por una persona ajena al trabajo también puede haber una mala interpretación, luego si quien lo lee es un divulgador el trabajo resulta más complejo puesto que nos encontramos nuevamente con el problema de no tener las palabras precisas o que éstas resulten demasiado complejas para el publico meta.
¿Cómo es posible mantener una fidelidad al divulgar la ciencia? Aun parece ambiguo. Primero debemos hacernos de un vocabulario extenso y que este sea lo más cercano posible a la realidad, en la columna Para hablar bien de la revista Algarabía el autor nos da una clara muestra de que el lenguaje no ha cambiado por la simple razón de que ahora se utilicen frases que suelen ser inadecuadas en casi todos lados como el hecho de escuchar al chofer de microbús decir: “sí se recorre, de favor” finalmente no se trata de un cambio lingüístico sino de un solecismo que no es otra cosa que el mal uso de las preposiciones, el enunciado correcto debería ser “si se recorre, por favor”. La repercusión de esta oración es la misma, se diga cómo se diga, pero sin duda el hecho es que está mal dicha y aunque uno acaba recorriéndose, con el paso del tiempo dicha oración también irá cambiando, pero si esto ocurriera con la ciencia y su divulgación, en un tiempo relativamente corto estaríamos malentendiendo muchas cosas que podrían ser importantes o fundamentales para entender una teoría o un postulado, como dice Dawkins en El gen egoísta acerca de la profecía “he aquí que una virgen concebirá y dará a luz a un hijo… ” Al traducir equivocadamente la palabra hebrea “mujer joven” se produce una discrepancia. Este tipo de discrepancias sucede muy comúnmente con la mayoría de las obras científicas tal es el caso de Darwin, para la mayoría de las personas es muy común decir que puede haber dos orígenes posibles del humano, uno es que venimos de Adán y Eva según la religión cristiana, y la otra es que venimos del mono, para la primera no hay gran discusión en este escrito, en cuento a la segunda la discusión se termina cuando se aclara que hombre y mono descienden de un mismo ancestro común, otro de los errores de interpretación de la ciencia en la historia es que relacionamos al hongo nuclear o la bomba atómica con la ecuación más famosa de la historia < e="mc2"> o con Einstein, el cual no tiene una relación directa con tal suceso, pero así apareció en 1945 en la portada de la revista Time, de lo que sí es responsable el físico es de la teoría de la relatividad poco entendida pero muy mencionada por la gran mayoría, y respondo a mi colega y amigo esperando no que se retracte de lo que dijo que dije, sino tratando de que se entienda mejor mi postulado sin que se vuelva a malinterpretar como un acto de misoginia, y tomare primero una frase del científico judío, “es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio” y después un fragmento del guión de la película Deep Blue Sea (1999, director: Renny Harlin) donde:

<
- Son las cuatro de la madrugada –señala el cocinero.
- Lo sé –dice el ingeniero-. Una mala noche parece toda una semana.
- La relatividad…
- ¿A qué te refieres?
- A la teoría de la relatividad de Einstein. Si sujetas un cazo muy caliente, un segundo te parece una hora.
Si te acuestas con alguien que te gusta, una hora te parece un segundo. Todo es relativo.
- Estudié ingeniería en el Tecnológico de California, y es la mejor explicación de física que he oído.>>

martes, 24 de noviembre de 2009

Yo Divulgador...


Hay una lágrima en el fondo del rio, de los desesperados
Adán y Eva no se adaptan al frio, llueve sobre mojado,
Blablablablabla, blabla, ya no sabe a pecado.

Fito Páez, Llueve sobre mojado (1998)

William James solía predicar la «voluntad de creer». Yo, por
mi parte, quisiera predicar la «voluntad de dudar»… Lo que se
persigue no es la voluntad de creer, sino el deseo de descubrir,
que es exactamente lo opuesto.

Bertrand Russell, Sceptical Essays (1928)

En el mundo en que actualmente nos encontramos caminando, se le añaden otras de las funciones básicas del metabolismo, respirar, comer, defecar, fornicar. Todas y cada una de ellas las hacemos desde hace varios miles de años, sin reparar en la manera de hacerlas. Con el gran paso evolutivo que nos conforma como especie, viene el aumento de la masa cerebral, y en consecuencia una mayor actividad mental. Es en este punto de la evolución cuando comenzamos a generar una cultura. Se inicia tratando de entender los fenómenos que nos rodean, como la salida y puesta del sol, la comprensión y utilización de los recursos naturales y la justificación a los fenómenos ambientales.
El surgimiento de la religión aparece en nuestras vidas como el medio más idóneo para el esclarecimiento de muchas de las cosas que no pueden entenderse, entonces muchas sociedades asumían estar en manos de un Dios o Dioses todopoderosos y depender de sus designios, y en algunas ocasiones, de sus caprichos. Para entender al mundo, un dios había creado al mundo, al sol, a las estrellas, a los seres vivos, y al final al hombre, como la cúspide de la creación y su mayor obra (según la Biblia). Sin embargo había que justificar no solo la razón de haber sido desprotegidos; de carecer de pelo que nos cubriera del frio, de haber sido dotados de gran velocidad para escapar de los depredadores, o de no poder sintetizar venenos para nuestra protección, sino también de la capacidad para dudar, pensar y actuar de manera libre. En el libro del Génesis, en particular el apartado 2:17 dice: “…mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” dos cosas importantes separaban al hombre (y mujer) de Dios, la primera era el conocimiento y la segunda la vida eterna. Dios expulsó a Adán y a Eva del Edén, para que evitaran comer del árbol de la vida, y por consecuencia ser iguales a él. Al encontrarse desprotegidos, desarrollaron la técnica, construyeron herramientas que les ayudarían a sobrevivir, en consecuencia, se fue recabando información de cómo hacer qué cosa, es decir acumularon conocimiento, que después se llamó ciencia.
La ciencia ha sido durante largos años la respuesta y el medio para adaptarnos a este mundo. Con la ciencia nos mantenemos protegidos, el conocimiento produjo la elaboración de chozas, para guarecernos de las inclemencias del tiempo, con el conocimiento acerca de plantas y suelos, se desarrollo la agricultura, el conocimiento sobre animales condujo a la ganadería. Ahora en pleno siglo XXI, tenemos automóviles que se desplazan con combustibles fósiles, desarrollados a partir del conocimiento sobre estos. Se producen vacunas y medicamentos para combatir enfermedades. Conocemos cómo funciona la vida, cómo se desarrolla y cómo evoluciona, y también, tratamos de frenar el cambio climático, con ayuda del conocimiento que una vez nos comenzó a llevar a él.
¿Quién desarrolla ese cumulo de conocimientos? Los investigadores científicos. ¿Quién difunde ese conocimiento? Los divulgadores científicos. Eso plantea una pregunta necesaria, y que quizá debía haber aparecido al principio de este ensayo. ¿Por qué estamos aquí? Y me refiero a los divulgadores en general pero especialmente a lo discípulos del diplomado de divulgación de la ciencia (DGDC- UNAM) que no sólo nos conformamos con querer divulgar la ciencia, sino que tambien nos preparamos para eso, tomando clases y entendiendo la teoria de la divulgación de la ciencia. Quizá porque buscamos entender un poco más cómo se desarrolla esta disciplina. Primero, se desarrolla gracias a que hay recursos, pocos o muchos, depende de la región, pero necesariamente pagando por la sociedad. Los investigadores científicos, reciben una paga por hacer ciencia, espero que los divulgadores reciban también una buena rebanada del pastel, si no, para qué estamos aquí.
Si Dios creó al hombre a su imagen y semejanza también le negó el privilegio de dudar, por lo tanto de pensar, gracias a una serpiente y a Eva es que hemos dejado de tener los ojos cerrados. Dice el Génesis 3:7 “…entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos” ¿Qué habría sido del hombre (y mujer) si hubieran comido del árbol de la vida? Quizá la ciencia nunca se hubiera generado, pues no habría la necesidad de acumular conocimiento, ¿para qué si no había la necesidad de sobrevivir?
Aun en estos días, seguimos en busca de ese árbol. El de la vida, ¿cómo? Haciendo ciencia. Es por eso que es tan importante. Por si esto no fuera suficiente. Les pagamos a los investigadores por generar conocimiento (ojalá se pagara más) y se les reconociera más a los divulgadores. Tratamos de matar día con día al Dios tirano que nos negó el conocimiento. Como es inmortal, nos conformamos con ser como él. Buscando a diario el árbol de la vida, comiendo todos los días del árbol del conocimiento. Un investigador es el que cultiva los frutos, el divulgador lleva esos frutos al vulgo. Tanto peca el que corta la manzana como el que la distribuye. Yo pecador, (divulgador) me confieso.

martes, 17 de noviembre de 2009

El origen de la vocación


Hace unos años cuando aun estudiaba la carrera, una mujer se me acerco a preguntarme qué estudiaba, la respuesta fue certera, — biología — conteste. Mi respuesta no fue dudosa, pues estaba tan seguro de lo que estaba estudiando, que para mí, no había dudas, el problema su suscitó cuando ella inmediatamente lanzó la segunda pregunta. ¿Y eso qué es? Al parecer, yo sabía qué era, pero me resulto un tanto difícil tratar de explicarlo, (no hay libros que lo expliquen claramente y mucho menos que digan como explicarlo). ¿Dónde vas a trabajar? Fue la tercera pregunta, nuevamente titubee y por temor a que pensara que ni siquiera yo sabía lo que estaba haciendo, comencé a dar una serie de respuestas que aun pienso que la dejaron mas confundida de lo que pudo estar en un principio, el problema más grave fue cuando me di cuenta que no sabía cómo explicar lo que era, a qué me dedicaba, o a qué me dedicaría en el futuro. Pudo haber resultado fácil decir que un biólogo es aquel que trabaja en un laboratorio, y quizá ella pudo haber pensado que el trabajo se reducía a análisis clínicos o químicos. Pude también haber dicho que un biólogo es aquel que estudia a los animales, entonces ella lo habría relacionado con la veterinaria. Otra opción sería decir que los biólogos son los que estudian las plantas, como un agrónomo o un jardinero. O alguien que hace secuencias de ADN o realiza estudios de impacto ambiental. (a veces esas frases confunden más de lo que se pretende). Cualquier respuesta que hubiese dado en ese momento, no dejaría a ninguno de los dos completamente satisfechos. Ella con una escolaridad básica y yo con una licenciatura a punto de terminar resultó ser el impedimento para una explicación clara. Me sentí vacio por un momento. Cómo era posible que no pudiese describir mi profesión. A partir de ese momento descubrí mi vocación, la divulgación de la ciencia. Ella se retiro deseándome suerte y yo con una interrogante ¿Qué es un biólogo? Luego de esa pregunta me surgió otra y luego otra, y así han venido surgiendo nuevas como ¿Qué es la biología?, ¿Qué es la ciencia?, ¿Qué hace un científico? Y muchas más. Mi formación como divulgador de la ciencia tiene ese origen y desde aquel día trato de explicar y explicarme con palabras sencillas, de manera amena y con sencillez, qué es la ciencia, en su conjunto y de manera específica. El lunes pasado falleció aquella mujer. Este es un homenaje a la mujer que me ayudo a encontrar mi vocación. Una mujer sencilla que me brindó una charla de calle, de esas de cinco minutos que marcan por un buen rato, me hubiera gustado responder claramente a sus preguntas. Por ahora solo puedo responder… sigo intentando encontrar la respuesta.

martes, 10 de noviembre de 2009

Científica, divulgadora y modelo.


La semana pasada estuve en la ciudad de Puebla, México, en La Ciudad de las Ideas. Una reunión con científicos, filósofos, líderes de opinión y artistas, personas que con sus ideas están cambiando al mundo. Todas las presentaciones magnificas, pero una en particular, única en su género, la doctora en física Deborah Berrebichez hablando de divulgación de la ciencia, el tema: las ondas. “Las ondas son perturbaciones que viajan de un lugar a otro a través de un medio”. Un artículo del periódico Excélsior, toma la nota y decide titularla: Ciencia y belleza convergen en ella, inicia formulando la pregunta: ¿por qué hay pocas mujeres científicas en el mundo? Lo cierto es que si hay mujeres científicas y el número es grande. Pero lo importante de la ponencia de la doctora Berebichez es que la divulgación de la ciencia es para los públicos no científicos, demasiado importante. Muy al estilo de un divulgador, su ponencia abordó el tema de las ondas, qué son, cuáles son sus características y propiedades, cómo se clasifican, y dónde podemos observarlas; como en el horno de microondas o las olas del mar, la ponencia, cautivó al público, no solo por quien la dictaba, sino porque aborda un tema con el que estamos en contacto todo el tiempo. Para ser un buen divulgador, es necesario conocer el tema y la doctora Deborah demostró ser experta al hablar de las ondas, “¿Qué buena onda?” al termino de su presentación me atreví a solicitarle una entrevista para saber más acerca de su trabajo y su vocación, además de sus gustos sus pasatiempos y su trabajo de medio tiempo, la doctora en Física es también modelo, una mujer multifacética. La ciencia una vez mas demuestra que los científicos no son gente atada a un laboratorio, sino personas con una vida más allá de los microscopios o las ecuaciones, personas entregadas a la ciencia y que además son como todos, con aficiones y pasatiempos.

En horabuena doctora y gusto en conocerle.

Foto: Octavio Hernández. Puebla. México.

martes, 3 de noviembre de 2009

Los simuladores, virus y bacterias


Una de las series que he estado siguiendo estos últimos meses es la adaptación mexicana Los Simuladoresde la serie argentina del mismo nombre. Cuatro individuos encargados de resolver problemas domésticos muy al estilo de misión imposible. Cada individuo trabaja según sus habilidades para resolver cosas que parecieran imposibles, desde una reconciliación amorosa, hasta dar una lección a estafadores. En el capítulo que sale hoy martes, por canal 5 de Televisa, aparece una introducción, donde en una tienda de la cadena Office Depot (¿cuánto costara esa publicidad?) los simuladores tendrán que crear las condiciones para que un empleado le declare su amor a una secretaria, “lo que hay que hacer para cumplir las leyes de la naturaleza”. Para este operativo se simula una condición de infección. El pretexto: un mensajero lleva un paquete a una de las oficinas, en su trayecto tiene contacto con las dos víctimas, el mensajero ha sido infectado con alguna sustancia que provoca graves daños a la salud. Aquí va la primera incongruencia. “El mensajero fue internado hace unos minutos por un cuadro severo de infección, producido probablemente por el virus Bacillus anthracis, mejor conocido como ántrax” (se puede escuchar antracius) en voz de Vargas, e inmediatamente después López otro de los personajes dice: “…este virus, necesariamente mortal es introducido a nuestro país…” dos veces en menos de 5 minutos la palabra VIRUS es relacionada con una bacteria, mientras sea una serie de ficción (ojo, nunca dije ficción científica) el problema no resulta tan grave, el problema real surge cuando no somos capaces de diferenciar un virus de una bacteria en la vida real, tal caso ocurrió con la gripe A H1N1, mientras la información era bombardeada por los medios, la mayoría de la población no sabía si se trataba de un virus o una bacteria, y resultaba fácil decir que la enfermedad la causaba una bacteria, cuando en realidad se trataba de un virus. ¿Qué quiso decir López con “necesariamente mortal”? Más adelante se menciona que se trata de una bacteria, lo que provoca que se trate de igual manera a los virus y a las bacterias. Es común encontrarse en los programas de televisión y en el cine, este tipo de problemas, pues la importancia no recae en la información tratada sino en el resto del argumento. El espectador puede pensar que el ántrax es un virus y que la gripe A es causada por una bacteria. Hace falta que en este tipo de programas un experto dé el visto bueno, después de todo los espectadores merecemos información verdadera aunque se trate de una serie de ficción. Es ahí donde los divulgadores de la ciencia podemos encontrar empleo, cuando la ciencia se tome en serio y no como un mero recurso que puede utilizarse creyendo que no causa daño la manera en cómo se utiliza, es posible que nos eduquemos en un ambiente de conocimiento científico. El solo hecho de cambiar la palabra virus por bacteria significa únicamente cambiar una palabra bisílaba por una trisílaba las dos siguen siendo graves, y su errónea utilización, más.

martes, 20 de octubre de 2009

Si no está para saberlo… aquí estoy yo para contárselo.


El pasado domingo anduve en el Museo de la Luz, en la ciudad de México. ¿Qué es el museo de la luz? Un espacio donde se explica de manera lúdica que es la LUZ sus propiedades y sus aplicaciones. La luz es una radiación que se propaga en forma de ondas, a las ondas que se propagan en el vacio se denominan ONDAS ELECTROMAGNETICAS. Existe una sala en particular, bastante apropiada para aquellos que sienten que los ven cuando se detienen a mirar con detalle una parte de la exposición, me refiero a la sala oscura. Donde se expone el caso de las luces frías. La principal atracción es la lámpara de plasma, una esfera de cristal transparente llena de una mezcla de varios gases los cuales se extienden desde una esfera en el centro que sirve como electrodo, cuando se le coloca una mano a la esfera de cristal, el campo eléctrico se altera, cambia la frecuencia y los rayos se dirigen a un solo punto, la mano, ya que funciona como un condensador eléctrico; los relampagos que vemos, no es electricidad sino gases. En esta sala también se encuentra la explicación a las fotoluminiscencias. ¿Se dice: fluorescentes o fosforescentes? Las dos formas son correctas, siempre y cuando se aplique adecuadamente. Los objetos fluorescentes son aquellos que emiten una radiación lumínica debido a que tienen en sus componentes fluorita, una sustancia que se excita con un tipo de radiación lumínica y "poniéndoles luz, emiten luz". Los objetos fosforescentes son aquellos que emiten luz en la oscuridad después de haber sido irradiados con una luz de cierta frecuencia. Ejemplos de fosforescentes son los apagadores de luz eléctrica de algunas casas, o los botones de algunos controles para la televisión que desprenden luz en la oscuridad y facilitan su localización. Ejemplos de fluorescentes son las baritas de luz que regalan o venden en las fiestas o circos, o en las discotecas, por lo regular los colores son siempre neón, aunque en ocasiones el blanco también emite luz con cierto tipo de luz.
Tanto en la esfera de plasma como en las fotoluminiscencias los ejercicios para comprender los procesos de la luz se hacen en la penumbra, lo cual provoca la participación de quien visita esta sala, con menos timidez de la que se pudiera percibir en las salas iluminadas, los visitantes experimentan un menor grado de inhibición, pues no se sabe con certeza quien está participando, entonces cuando se piden voluntarios, lo mas que se puede ver es la silueta de quien se ha ofrecido a tal o cual experimento.
Las bromas y los comentarios se dejan oír en mayor medida que en una sala iluminada.
La importancia de esto es que ahora este columnista se encuentra en un ejercicio de plantear un proyecto museográfico. El tema: el sexo. Por lo que la visita al museo de la luz y principalmente a la sala oscura, ha provocado una lluvia de ideas para lograr un mejor entendimiento de este tema tan controvertido y poco abordado por la su naturaleza delicada.

martes, 13 de octubre de 2009

¿qué es el sexo? cuarta parte


Mitad tú, mitad yo...
Virulo, un trovador de origen cubano clasifica las canciones de desamor en tres tipos. Las masturbables, hablan de pura autocompasión y pura autocomplacencia. Las segundas son las manipuladoras, llevan implicita la esperanza del regreso. Y las terceras, las terminales, las que desean el sufrimiento igual o mayor al que siente el que canta. Todo esto porque cuando el ser querido se va, el que se queda, siente que se muere. Y no es para menos, pues aunque no tiene una relación directa el sexo con el amor. A menudo y más cuando se trata de humanos el amor acaba en sexo, o el sexo en amor. El caso es que el sexo es el último paso antes de la muerte.
Hasta antes del desarrollo de la reproducción sexual, los seres no morían, iban por el medio dividiéndose y adquiriendo nuevos genes, pero no había una preocupación por la inevitabilidad de la muerte, que sufrimos los organismos más grandes y compuestos de muchas células. Con la fusión permanente de bacterias, se crearon organismos más complejos. El sexo en este tipo de organismos produjo apareamientos con seres de la misma especie. La reproducción sexual permitió una recombinación de genes únicamente de la misma especie, provocando así la formación de un individuo con características de ambos progenitores. Al no tener una reproducción asexual. Estos organismos cargan con la culpa de haber evolucionado. Se volvieron mortales al intentar reproducirse sexualmente. Para los antropólogos y psicólogos, el acto sexual cometido por Adán y Eva, es a lo que se refiere el relato bíblico cuando habla del pecado original, cuyo castigo fue la muerte.
El sexo es aquel largo y sinuoso camino que tantos problemas nos causa porque no hay una explicación clara acerca de todo lo que representa. Desde las bacterias primigenias hasta la especie más reciente, experimentan el sexo. Si tan cotidiano es que lo llevamos impreso en nuestros genes, porque tanta confusión.

martes, 6 de octubre de 2009

¿qué es el sexo? tercera parte


Todos contra Todos


La mayoría de los animales mitológicos poseen características de más de un animal, la esfinge por ejemplo, estaba representada por un ser con rostro de mujer, cuerpo de león y alas de ave, para que un individuo así pudiera existir sería necesario que hubiera sexo entre estos organismos. Pero en la vida real esto no ocurre. El sexo se da entre individuos de la misma especie, al menos eso es lo que dicen las normas morales. Entonces un caballo y una yegua, individuos de la misma especie, dan origen a un potro, la cría del caballo. Gatos, dan origen a gatos y por supuesto, humanos dan origen a humanos, existen algunas excepciones de cruzas entre especies diferentes, como la que se da entre el asno y el caballo, dando origen a un hibrido, pero este no tiene la capacidad de procrear, por lo tanto, no hay una continuación de ese linaje. En organismos complejos este tipo de sexo resulta imposible, pero entre las bacterias, es de lo más común que alguien puede encontrarse. Después del sexo transgénico y la clonación se encuentra una forma peculiar, el hipersexo, asociaciones entre dos organismos completamente diferentes. El origen de las mitocondrias y los cloroplastos, es quizá la clara muestra del hipersexo en las bacterias, comenzó como una infección, donde una bacteria se alojó en el interior de otra, y comenzó a crecer y reproducirse dentro. Este tipo de relación permanente condujo a nuevas formas de vida, mientras que los ancestros de las mitocondrias, por ejemplo podían respirar oxigeno, la bacteria hospedadora no podía hacerlo. Entonces en un medio donde el oxigeno estaba presente, los ancestros de las mitocondrias se unieron a la bacteria hospedadora dando origen a un individuo nuevo. Creando una unión sexual permanente. Las plantas y los animales, en su interior, guardan un pasado de promiscuidad aunque se niegue o se oculte, en cada célula la presencia de mitocondrias o cloroplastos, son la clara muestra del hipersexo, la memoria genética se ha encargado de mantenerla presente. Pues estos nuevos individuos se adaptaron al medio tan fabulosamente que, incluso hoy siguen presentes. La relación entre dos individuos de especies diferentes también es sexo, si la relación se vuelve permanente, es decir, existen fusiones bacterianas, se convierte en hipersexo. El hipersexo combina a seres con características diferentes en uno solo. Mientras que había grupos de organismos perfectamente bien diferenciados, hay otros que juntaron esas características, por ejemplo, los fermentadores bien podrían ser al mismo tiempo, nadadores o aeróbicos o fotosintéticos, según el tipo de fusión al que estuvieron sometidos, alcanzando así un grado más de desarrollo. Adaptándose al ambiente que lo rodeaba y dando paso al último tipo de sexo que trataremos en la proxima entrega .

martes, 29 de septiembre de 2009

Divulgación por Ocio


Más recetas para el desastre. Agua.


Cada vez que me asalta una duda a la cabeza, voy al internet, tecleo la datos que deseo encontrar y siempre sale más de una nota que distrae mi atención sobre el tema que buscaba.
Me interesaba saber si el agua del grifo en Santiago de Compostela era potable. En México el agua que sale del grifo no es potable, pero en otros países y principalmente en Europa, incluso se recomienda beberla, como fuente de minerales. El caso es que no sabía si beber o no agua del grifo y decidí preguntarle a papa internet (si la televisión es la niñera; el internet seria como papa, que lo sabe todo o al menos cree saberlo y te engaña muy bien). Mientras buscaba información que me fuese útil encontré un artículo que llamó mi atención. “Beber Agua Puede Matar Santiago De Compostela Galicia” así dice, eh, sin comas y con las capitales. Abrí el vinculo y se desplego un artículo de una página de salud.
El artículo aborda un padecimiento llamado potomanía, que es beber agua con exageración. Según la autora, el comportamiento compulsivo a la hora de beber agua provoca alteraciones en el organismo. Los riñones están preparados para filtrar cierta cantidad de agua, al enviar una cantidad mayor a la acostumbrada el funcionamiento aumenta provocando una bajada en los niveles de sodio, potasio y magnesio, tres de los componentes básicos asociados a la actividad muscular, si su presencia en el organismo disminuye, los impulsos nerviosos bajan. El primer síntoma de un bajo nivel de sodio son los calambres.
Se piensa que el agua no hace daño, pero una persona puede morir por ingerir tan solo 4 litros de agua por un periodo determinado de tiempo. Consumir más agua de lo normal no adelgaza, como se piensa, más bien provoca una disminución en el apetito, por lo tanto las personas comienzan a perder peso, pero también minerales, como el sodio que es uno de los elementos vitales para el buen funcionamiento del sistema nervioso.
Ahora. En México se han puesto de moda las aguas embotelladas 100% puras y libres de minerales. ¿Es posible obtener agua 100% pura? ¿Qué beneficios nos trae tomar agua sin minerales? ¿Qué tan dañino resultara beber agua sin minerales? ¿De dónde podemos obtener los minerales qué antes nos proporcionaba el agua?
Si todos los excesos son malos, inclusive el beber agua. ¿Qué tan malo es tomar agua 100% pura? Exceso en purificación de agua.

martes, 22 de septiembre de 2009

¿Qué es el sexo? Segunda Parte


Hablar de sexo no puede esperar más de lo que espero la vida para hacerlo, es necesario abordar el tema para dejar de crear otro tipo de confusiones que parecieran no tener nada que ver con el sexo. Los transgénicos por ejemplo, organismos modificados genéticamente (OMG), son un tema de preocupación política, religiosa e ideológica. La clonación, donde la religión expresa que la vida solo la da Dios, y ni el hombre con su ciencia tiene el permiso para decidir dar vida. El hipersexo, poco entendido, pero bastante criticado. Cada una de estas acciones parece tener su origen hace apenas unos cuantos años y la mayoría son acciones propias de nuestra especie.

El sexo apareció inmediatamente después de la vida en el planeta, las bacterias que son organismos de una sola célula representan el origen de la vida. Al nivel más básico, el sexo es la recombinación genética, la mezcla o unión de genes. Las primeras bacterias, luego de alimentarse, intercambiaban genes sin llegar a reproducirse. Cuando una bacteria se encontraba con otra, unían sus membranas, permitiendo así el paso del ADN, de una a otra, creando un nuevo individuo, pero sin reproducirse, es decir, cuando la información genética cambia, se habla de un organismo diferente, lo cual no significa que haya reproducción. En un laboratorio de ingeniería genética, pasa lo mismo, a un organismo se le extrae una secuencia de ADN y se modifican o eliminan genes que codifican para una característica en particular. Logrando así la creación de nuevos organismos, por el simple hecho de tener un genoma diferente. Los ingenieros genéticos, modifican organismos casi de la misma manera que lo hacen los criadores de perros, conejos, caballos, o algunos alimentos como el maíz. Lo que hacen los criadores de perros, por ejemplo, es ir aislando características particulares, para obtener un individuo con características peculiares como colores, pelaje, tamaño de orejas o patas muy específicos. La diferencia con la manera tradicional de obtener nuevos individuos es que los ingenieros trabajan a nivel de genes, es decir, se saltan varios pasos, el tiempo en que tardan en madurar los individuos para que estén listos para la reproducción y la reproducción, que a veces podía durar varias generaciones, además de poder trabajar con especies distintas, lo que resulta imposible de la manera tradicional ya que la reproducción solo se da si los individuos pertenecen a la misma especie. El tema tan controvertido de los transgénicos no es algo que la ciencia haya inventado. Las bacterias lo hicieron casi al mismo tiempo en que se formaron. Por lo tanto, los organismos transgénicos son cosa del pasado, y representan la principal causa de la sobrevivencia.

martes, 15 de septiembre de 2009

Secuestro por mandato Divino



El hombre busca encontrar la respuesta a muchas de las interrogantes que parecen no tener una respuesta lógica. Las religiones a menudo ofrecen una contestación momentánea. ¿Por qué existe el mundo, las estrellas, el sol, la vida? ¿De dónde venimos y a dónde vamos? Las deidades suelen ser producto de la imaginación, y una manera de encontrar consuelo y paz. Para la ciencia, las repuestas tienen que ser más precisas, más adecuadas y “la verdad”, a veces suele ser una meta que pareciera de difícil alcance. La ciencia no es aquel conocimiento que acumula pruebas a su favor, más bien es aquel conocimiento que ha superado todas las propuestas en su contra. Solo así se obtiene conocimiento que puede ser considerado científico. Cuando un hombre asegura haber tenido conversaciones con Dios, es posible que en verdad las haya tenido, es posible que exista Dios y es posible también que haya creado al mundo en siete días. Pero solo puede ser concebido desde la teología, desde un punto de vista espiritual y finalmente es un acto de fe. Se acepta como dogma, no se hacen preguntas, y no cuestiona la naturaleza del acto en sí. La ciencia es debatible, la religion es un acto de fe. El fanatismo se puede convertir en fatalismo cuando una persona lleva sus creencias más allá de lo que significan. Tratar de salvar a una población poniendo en peligro a otra no tiene justificación. Si Dios quiere que uno de nosotros salve a nuestros semejantes, ¿justificara el secuestro de otros tantos? Aquí huele a gato encerrado; lo que sea que eso signifique.

martes, 8 de septiembre de 2009

¿Qué es el sexo? primera parte


Para la mayoría de las personas, el sexo hace referencia a un hombre y una mujer copulando. Para los médicos es la causa de muchas enfermedades de transmisión. Para los moralistas quiere decir solo dos cosas, macho o hembra. El sexo es quizá la cosa que más confusión nos causa porque tienen que ver con la relación directa entre dos seres diferentes y además a menudo es asociado con la sexualidad.
El sexo ha estado presente desde siempre, poco después que la vida se inicio en el planeta, hace aproximadamente 4500 millones de años. Para que la vida sobreviva, son necesarias dos actividades fundamentales, la alimentación y la reproducción. La alimentación es la obtención de energía. La reproducción es la generación de un nuevo ser.
El sexo está íntimamente ligado con la reproducción, aunque el sexo no necesariamente significa reproducción. Y la reproducción no necesariamente quiere decir sexo. Cuando surgió la vida en la tierra, los primeros organismos, eran muy parecidos a las bacterias que conocemos en la actualidad. Organismos de una sola célula. Carentes de núcleo y otros organelos.
Estas bacterias se alimentaban hasta alcanzar su máximo tamaño y después se reproducían, lo hacían mediante bipartición, que es un tipo de reproducción donde no es necesario otro individuo. En la reproducción asexual, las bacterias se dividen por la mitad dando origen a dos células idénticas, con la misma información genética y la misma apariencia. A diferencia de los organismos de gran tamaño como los animales o las plantas, las bacterias no mueren continúan reproduciéndose infinitamente dando origen a seres con exactamente la misma información genética que tenía hasta antes de iniciar el proceso de reproducción.

martes, 1 de septiembre de 2009

La vida inteligente sobre un planeta alcanza su mayoría de edad cuando resuelve el problema de su propia existencia. Si alguna vez visitan la Tierra criaturas superiores procedentes del espacio, la primera pregunta que formularán, con el fin de valorar el nivel de nuestra civilización, será: « ¿Han descubierto, ya, la evolución?» Los organismos vivientes han existido sobre la Tierra, sin nunca saber por qué, durante más de tres mil millones de años, antes de que la verdad, al fin, fuese comprendida por uno de ellos. Por un hombre llamado Charles Darwin. Para ser justos debemos señalar que otros percibieron indicios de la verdad, pero fue Darwin quien formuló una relación coherente y valedera del por qué existimos. Darwin nos capacitó para dar una respuesta sensata al niño curioso cuya pregunta encabeza este capítulo.* Ya no tenemos necesidad de recurrir a la superstición cuando nos vemos enfrentados a problemas profundos tales como: ¿Existe un significado de la vida?, ¿por qué razón existimos?, ¿qué es el hombre? Después de formular la última de estas preguntas, el eminente zoólogo G. G. Simpson afirmó lo siguiente: «Deseo insistir ahora en que todos los intentos efectuados para responder a este interrogante antes de 1859 carecen de valor, y en que asumiremos una posición más correcta si ignoramos dichas respuestas por completo.»

*El nombre del capítulo es ¿Por qué existe la gente?

Fragmento del capítulo 1, El gen egoísta, de Richard Dawkins

En 1859 ve la luz El origen de las especies de Charles Darwin, donde se plantea la idea que todos los seres provenimos de un ancestro común. El caso es que hasta la fecha en muchas publicaciones se sigue mal interpretando la idea que quiso plantear Darwin, y principalmente con el hombre, al parecer con las demás especies no hay mucho problema. El caso es que aun negamos nuestro origen o entendemos mal cual es. Hace días, me encontré con un libro el cual me pareció un ejemplo claro de la idea errónea de la teoría de la evolución. Dice así: …en el siglo XIX, cuando se supo que el mono era realmente el antepasado del hombre, a algunos les hizo falta mucho valor para asumir tan bestial ascendencia. El descubrimiento de Darwin inspiro incluso esta encantadora expresión a una duquesa inglesa, poco alagada por sus orígenes simiescos: “¡esperemos que sea falso, pero si es verdad, roguemos para que no se sepa!” La segunda parte es entendible, después de todo es la percepción de la realidad de una dama del siglo XIX, lo que aun no logro entender es, ¿quien le dijo a la autora del libro que el hombre proviene del mono? ¿A qué nos referimos cuando decimos mono? También he pensado que el problema quizá solo es semántico.