martes, 25 de enero de 2011

Segunda temporada



Bienvenidos a CIENCIA BEAT, iniciamos una nueva temporada y con ella nuevas cosas. A la columna semanal se integran nuevos participantes. Con la intención de que la columna tenga distintos puntos de contar y comentar la ciencia. Además de la columna semanal, a partir del mes de marzo, todos los miércoles a las 9 de la noche tendremos una discusión sobre un tema en relación con la ciencia. En la sección de Podcast, hemos habilitado un canal de transmisión junto con un chat para la interacción con el público.




Sean bienvenidos.

miércoles, 2 de junio de 2010

Amor Animal




El fuego me recorre el cuerpo− el dolor de amarte. El dolor me recorre el cuerpo con las llamas del amor que siento por ti. La enfermedad del amor por ti me inunda el cuerpo. El dolor es como un forúnculo a punto de explotar de mi amor por ti. Consumido por el fuego de mi amor por ti. Recuerdo lo que me dijiste. Pienso en tu amor por mí. Me desgarra tu amor por mí. Dolor y más dolor. ¿Dónde te vas con mi amor? Me dicen que te iras de aquí. Me dicen que me abandonarás. Mi cuerpo esta entumecido de dolor. Recuerda lo que te he dicho mi amor. Adiós, mi amor, adiós. Con este fragmento de un poema de un indio kwakilut del sur de Alaska comienza el libro Por qué amamos. De Helen Fisher, antropóloga norteamericana que ya antes había resuelto uno de los dilemas que aquejan a los hombres y a las mujeres: ¿Cuánto dura el amor? En esta ocasión nos presenta una obra que no solamente aclara por qué nos enamoramos, también desde el punto de vista de la ciencia nos presenta una mirada a lo que es el amor, y por qué nos enamoramos de una persona y no de otra y como conseguir que el amor dure. Y como es que las funciones del cerebro están íntimamente ligadas con lo que sentimos y con las reacciones que tenemos.
Si es o no posible que otros animales (es decir; otros aparte del humano) amen, es una cuestión que Charles Darwin se planteó en su obra El origen del hombre y la selección en relación al sexo, “se trataba evidentemente de un caso de amor a primera vista, porque ella nadó hacia el recién llegado dulcemente… con insinuaciones de afecto” Charles Darwin estaba describiendo a una hembra de pato real que se había quedado prendada de un pato rabudo, o sea de una especie distinta de la suya. Darwin creía que los animales se sentían atraídos unos por otros, pero es Fisher quien le da a estas hipótesis la fuerza que se requería para hablar del tema, un tema que hasta ahora solo había sido abordado desde la visión de los poetas. Hablar del amor, de la atracción y del romance visto desde la ciencia, le da forma a muchos de los acontecimientos que a diario vivimos, es probable que muchos dirán que decir “…una gran fracción de los billones de neuronas en el cerebro del hombre es implicada en el cómputo de los datos visuales y auditivos recién adquiridos. Los canales de sodio y potasio se abren y se cierran. Las corrientes eléctricas corren por las fibras neuronales. Las moléculas fluyen de una terminación nerviosa a la siguiente una gran fracción de los billones de neuronas en el cerebro del hombre es implicada en el cómputo de los datos visuales y auditivos recién adquiridos. Los canales de sodio y potasio se abren y se cierran. Las corrientes eléctricas corren por las fibras neuronales. Las moléculas fluyen de una terminación nerviosa a la siguiente” (Alan Lightman) le quita el romanticismo al amor y no es comparable con el fragmento al principio de este artículo, pero es así como es posible que se dé una explicación razonable, una mirada a lo que ocurre dentro de nuestros cuerpos y entenderlo. También dirán muchos, y eso… ¿de qué nos sirve? Nos ayuda a entender como somos, como actuamos, y que nos mueve a hacer tal o cual cosa, de eso se trata la ciencia, de investigar, de ser curioso, de ir mas allá, donde los demás solo hacen conjeturas, la ciencia hurga, demuestra y comprueba.

martes, 25 de mayo de 2010

Curiosidad


Al hablar de personas que han hecho grandes aportaciones a la ciencia y al conocimiento, podemos pensar en científicos como Einstein, Galileo, Newton, y muchos más, del que hoy toca hablar aquí es de Darwin, un naturalista que fue capaz de modificar la creencia sobre el origen de las especies, hasta antes de la publicación de El origen de las especies, se creía que el ser humano provenía de un origen divino, creado de manera apartada del resto de los seres vivos, tal como dice la Biblia. Sin duda, la publicación del libro de Darwin dio un vuelco a la manera de pensar del siglo XIX, y abrió un campo hasta ese momento ligeramente explorado, la evolución. Darwin aparte de escribir El origen de las especies, El origen del hombre y otros textos sobre evolución, también escribió memorias y relatos de su vida, lo que ayuda a entender un poco más acerca de su vida y su quehacer. En estas memorias, Darwin se describe como pocas personas se atreverían a hacerlo, nos muestra la parte humana del naturalista, quizá, alejada de sus investigaciones, lo que la gente común hace, como comer, dormir, imaginar, ser curioso e incluso engañar. Y es que en cualquier momento en cualquier lugar, nos hacen falta personas como Darwin, hablando principalmente de la ciencia, en un país como México, nos hace falta que cada vez más personas se interesen por la ciencia, que vean la vida a través de la ciencia. A continuación un fragmento del libro Por qué no tenemos ciencia de Marcelino Cereijido; Sobre cómo truncar a nuestros investigadores incluso desde antes que decidan serlo.

Los mamíferos son muy exploradores, en particular los más jóvenes. Necesitan ir a recoger información sobre la realidad en que luego deberán vivir, sobrevivir, hacerse un lugar y reproducirse. Con el ser humano, la curiosidad infantil se fortifica y extiende hasta los años maduros, y con los investigadores se instrumenta de una manera sistemática y se profesionaliza. La información recogida no se reduce a la captada conscientemente ni mucho menos a la medible cuantitativamente, sino que incluye datos surgidos de olores, tibiezas, humedades, sabores que se incorporan sin previa explicación, que son provocados por feromonas y coscorrones y por supuesto, la que surge de las emociones asociadas. Luego pintar, esculpir, dibujar, hace música, cantar, bailar, jugar, practicar deportes, escribir literatura, bromear, son formas de explorar y experimentar que forman parte esencial de investigar y hacer ciencia.
Los modelos de la realidad que un individuo elabora parecen atravesar una primera etapa en la que se modela a sí mismo y al entorno (evalúa que se puede y que le conviene hacer); una segunda en la que aprende a entender los modelos ajenos (por qué el otro actúa así); y una tercera en la que es capaz de engañar, es decir, saber qué señales debe emitir para que el otro se forje (y sobre todo se maneje con) el modelo que a uno le conviene. La habilidad de engañar y de auto engañarse se adquiere alrededor de los 4 años de edad. En una investigación organizada por Bella DePaulo en la Universidad de Virginia, encontró que los adolescentes mienten en un 46% de las comunicaciones con sus madres y en un 77% con extraños (Kiernan, 1995). (Con todo, parece que las conclusiones dependen de que dichos jóvenes no le hayan mentido a la investigadora). Charles Darwin escribió para sus hijos recuerdos de su vida, en los que analiza algunos de sus rasgos personales y confiesa que en la escuela era muy dado a inventar historias falsas “para causar admiración”. Un “Dios te va a castigar” o una oportuna cachetada ayudan a prevenir que los niños se transformen en charles darwines.


Imagen: Darwin a los 7 años.

martes, 27 de abril de 2010

Sonrisa



Los labios de la mujer están brillando a la luz del sol, reflejando luz de alta densidad en la parte posterior de la retina del hombre, (…)
Después de unos 30 segundos –después de que varios cientos de billones de partículas de luz reflejada han entrado a los ojos del hombre y han sido procesadas- la mujer dice hola. Inmediatamente, las moléculas de aire son comprimidas, partiendo de sus cuerdas vocales y viajando en un movimiento como de resorte hasta los oídos del hombre. El sonido hace el viaje desde ella hasta él (20 pies) en un cincuentavo de segundo.
Dentro de cada uno de sus oídos, el aire vibrante rápidamente cubre la distancia hasta el tímpano, una membrana oval de unas 0.3 pulgadas de diámetro inclinada 55 grados respecto al piso del canal auditivo, empieza a vibrar a su vez y transmite su movimiento a tres diminutos huesos. De allí las vibraciones agitan el fluido de la cóclea, que se curva en espiral como caracol de dos y media vueltas.
Dentro de la cóclea, los tonos son descifrados. Aquí, una membrana muy delgada ondulada en consonancia con el turbio fluido y a través de esta membrana basilar corren diminutos filamentos de diversos gruesos, como cuerdas en un arpa. La voz de la mujer, desde la distancia, está tocando esta arpa. Su hola empieza en los registros bajo y eleva su tono hacia el final. En respuesta precisa, los filamentos gruesos de la membrana basilar vibran primero, seguidos de los más delgados. Finalmente, decenas de miles de cilindros salientes de la membrana basilar conducen sus temblores particulares al nervio auditivo.
El mensaje de hola de la mujer, en forma eléctrica, corre por las neuronas del nervio auditivo y entra al cerebro del hombre a través del tálamo hasta una región especializada de la corteza cerebral, para ser procesado.
Finalmente una gran fracción de los billones de neuronas en el cerebro del hombre es implicada en el cómputo de los datos visuales y auditivos recién adquiridos. Los canales de sodio y potasio se abren y se cierran. Las corrientes eléctricas corren por las fibras neuronales. Las moléculas fluyen de una terminación nerviosa a la siguiente.


Todo esto se sabe, lo que no se sabe es por qué, después de casi un minuto, el hombre se aproxima a la mujer y le sonríe.



Extracto de “Sonrisa” de Alan Lightman. Profesor de física del Massachussets Institute of Technology

lunes, 15 de marzo de 2010

¿Qué hacemos con la información?


Hace aproximadamente 570 años, alrededor de 1440 Johannes Gutenberg invento la imprenta moderna, aposto a que era capaz de hacer a la vez una copia de la Biblia en menos de la mitad del tiempo de lo que tardaba de copiar una el más rápido de todos los mojes copistas del mundo musulmán y que estas no se diferenciarían en lo absoluto de las manuscritas por ellos. Pidió dinero a un prestamista judío, Juan Fust, y comenzó su reto sin ser consciente de lo que su invento iba a representar para el futuro de toda la Humanidad. Los medios escritos han sido desde ese entonces los preferidos para compartir información, cualquiera que esta sea. Hasta hace algunos años, esta tendencia cambio radicalmente, pues ahora hay una gran cantidad de información en la interred y su disponibilidad es mucho mayor comparada con libros, revistas o periódicos por mencionar algunos. Hace apenas algunos años era casi imposible poder leer un artículo de una revista publicada al otro lado del mundo, o comprar un libro editado en un país diferente al nuestro, esto ha cambiado, es muy fácil enterarse de muchas cosas “con tan solo un clic”. No todo en la interred es bueno y no todo es mejor, existe una gran cantidad de información y muchas maneras para difundirla que resulta casi imposible poder cuantificarla, pero no solo eso, hay tanta información disponible que resulta difícil saber qué hacer con ella. Hace unos días en mi página de Feisbuc (Facebook) me encontré con que tenía más de 20 notificaciones, todas sobre encuestas, ¿con qué músico te identificas? ¿Cuál es el horóscopo que mejor te va? ¿Qué clase de novio deberías tener? ¿Qué mentalidad tienes? Y cosas como esas. La ciencia en colaboración con la tecnología nos ha brindado la capacidad para llenarnos de información, pero a veces cuando hay tanta y tan disponible como en el caso de la interred, lo que hacemos es pervertirla, resulta difícil creer que algo que pudo haber sido creado para facilitarnos la vida, nos la esté complicando. Tanta información utilizada de la peor manera no puede producir sino vértigo y angustia.

martes, 9 de marzo de 2010

El cierre del Museo de la Luz


Uno de los consejos más valiosos que he rescatado del libro antología de la divulgación es que hay que escribir solo cuando se tiene algo valioso que decir, pido una disculpa a los lectores de esta columna por la ausencia de información durante estas semanas, pues aunque había muchas cosas que decir, todas ellas valiosas, decidí dar un tiempo para recabar información y exponer nuevos temas. Se inicia una nueva temporada de Ciencia Beat con una noticia por demás importante, el cierre del Museo de la Luz, ya antes había dedicado una columna a hablar de la importancia de la exposición ahí montada. Como parte de los festejos del bicentenario de la independencia de México y centenario de la revolución, se planea montar una exposición en el recinto del Museo de la Luz dedicada a la constitución. No es que estemos en contra de dichos festejos pero parece ilógico que festejemos cerrando espacios dedicados a la cultura, la historia y la ciencia, sobre todo a la ciencia. Y ya que estamos con los festejos, porque no ponerse cursis, hace poco me llego un correo electrónico con una frase que decía más o menos así “el pasado es historia, el futuro es un misterio y el presente un regalo, por eso se llama presente” si bien no debemos echar en saco roto nuestra historia, pues ya saben lo que dice, “quien no la conoce esta condenad@ a repetirla”… si podemos más o menos intuir cual será nuestro futuro de seguir con el camino que llevamos y me salta una pregunta ¿Qué festejaremos en el 2110? ¿El recorte al presupuesto a la ciencia y a la educación, a la cultura? Es probable que el futuro no sea del todo un misterio, pero el presente es lo único que tenemos y podemos palpar, tenemos el museo de la luz, que pronto cerrara sus puertas por decisión de nuestro gobierno. Como divulgador es un hecho que me consterna, como ciudadano también, ese museo del que alguna vez hable en esta columna no lo volveremos a ver, quienes lo visitaron sabrán de que hablo, una pieza majestuosa en toda la extensión de la palabra, ya hay una gran movilización por parte de mucha gente, para muestra esta una página en Facebook y una más en Twitter, pero hace falta que muchos de nosotros nos demos cuenta de la importancia que radica en el hecho de conservar un museo dedicado a la divulgación de la ciencia, la cultura y la historia, ¿Qué es la luz? ¿Qué es el electromagnetismo? ¿Por qué vemos tal o cual color? ¿Qué es una lente? ¿Qué es un prisma? ¿Cómo viaja la luz? ¿Cuál es la diferencia entre luz y electricidad? Preguntas como esas son respondidas con una vista a este lugar. Quienes ya lo visitaron y se quedaron con ganas de regresar háganlo lo más pronto posible, y quienes aún no saben de qué les estoy hablando no duden en asistir, pues queda poco tiempo y es un gran presente que conozcamos lo que ahí se tiene. Doscientos años de ser orgullosamente mexicanos no solo significa apreciar nuestro pasado y nuestra historia sino también conocer lo que somos y lo que tenemos y preservarlo. A los que dieron la vida en la independencia y a los que murieron en la revolución estamos infinitamente agradecidos, y nosotros… ¿Qué tenemos? ¿Qué hemos hecho?
NO AL CIERRE DEL MUSEO DE LA LUZ.

martes, 19 de enero de 2010

Ciencia y esperanza


El pasado 20 de diciembre se cumplieron 13 años de la muerte del popular astronomo y divulgador de la ciencia Carl Edward Sagan. Aquí un extracto de uno de sus libros donde pone de manifiesto su interes por la ciencia y su divulgación.

Yo fui niño en una época de esperanza. Quise ser científico desde mis primeros días de escuela. El momento en que cristalizó mi deseo llegó cuando capté por primera vez que las estrellas eran soles poderosos, cuando constaté lo increíblemente lejos que debían de estar para aparecer como simples puntos de luz en el cielo. No estoy seguro de que entonces supiera siquiera el significado de la palabra «ciencia», pero de alguna manera quería sumergirme en toda su grandeza. Me llamaba la atención el esplendor del universo, me fascinaba la perspectiva de comprender cómo funcionan realmente las cosas, de ayudar a descubrir misterios profundos, de explorar nuevos mundos... quizá incluso literalmente. He tenido la suerte de haber podido realizar este sueño al menos en parte. Para mí, el romanticismo de la ciencia sigue siendo tan atractivo y nuevo como lo fuera aquel día, hace más de medio siglo, que me enseñaron las maravillas de la Feria Mundial de 1939.
Popularizar la ciencia —intentar hacer accesibles sus métodos y descubrimientos a los no científicos— es algo que viene a continuación, de manera natural e inmediata. No explicar la ciencia me parece perverso. Cuando uno se enamora, quiere contarlo al mundo. Este libro es una declaración personal que refleja mi relación de amor de toda la vida con la ciencia.
Pero hay otra razón: la ciencia es más que un cuerpo de conocimiento, es una manera de pensar. Preveo cómo será la América de la época de mis hijos o nietos: Estados Unidos será una economía de servicio e información; casi todas las industrias manufactureras clave se habrán desplazado a otros países; los temibles poderes tecnológicos estarán en manos de unos pocos y nadie que represente el interés público se podrá acercar siquiera a los asuntos importantes; la gente habrá perdido la capacidad de establecer sus prioridades o de cuestionar con conocimiento a los que ejercen la autoridad; nosotros, aferrados a nuestros cristales y consultando nerviosos nuestros horóscopos, con las facultades críticas en declive, incapaces de discernir entre lo que nos hace sentir bien y lo que es cierto, nos iremos deslizando, casi sin darnos cuenta, en la superstición y la oscuridad.

tomado del capitulo Ciencia y Esperanza, del libro El mundo y sus demonios. de Carl Sagan

martes, 12 de enero de 2010

El caso de la gente de blanco en las pirámides


Hace unas semanas estuve de visita en una de las zonas arqueológicas más importantes de la cuenca de México, me refiero al Lugar donde fueron hechos los Dioses, o Teotihuacán en náhuatl. Las dos construcciones más importantes son la pirámide de la Luna y la pirámide del Sol, donde cada día se dan cita muchos visitantes que recorren La Calzada de los Muertos y suben a las pirámides. Frente a las pirámides uno puede aplaudir y escuchar el sonido del quetzal, que es el eco que se produce tras realizar esta acción. Desde hace unos años miles de visitantes esperan con ansias la llegada del equinoccio o el solsticio, para ir a “cargarse de energía” aunque también muchas personas lo hacen en otras fechas, según algunos, las pirámides son puntos donde se concentra la energía, de tal modo que la gente escala estas construcciones y al llegar a la cúspide extiende los brazos y espera recibir un poco de esa energía. Se ha vuelto popular la idea de que si uno se viste de blanco recibirá aun más energía.
La energía del Sol viaja por el vacío a través de la distancia que separa la Tierra del Sol en forma de ondas electromagnéticas, y los humanos detectamos visualmente como luz blanca o visible casi 50 % de esta radiación que el Sol envía a la Tierra. La luz blanca está compuesta por una gama de colores (los colores del arcoíris). Los colores que vemos son los colores reflejados por el objeto, el color de una superficie influye en la capacidad de reflexión y absorción de la radiación solar. Una hoja de color verde absorbe todos los colores excepto el verde, la hoja refleja el color verde, y ese es el color que vemos, las cosas de color negro absorben todos los colores y no reflejan ninguno, en cambio las cosas de color blanco reflejan todos los colores, a mayor captación de colores mayor cantidad de radiación, es decir más energía. Las personas que suben a las pirámides con la intención de cargarse de energía no solo no están cumpliendo con su cometido, por simples leyes físicas, en realidad lo único que están captando es calor y si suben vestidas de blanco en realidad están reflejando esa radiación. Lo ideal sería vestirse de negro, de esta manera toda la luz seria captada absorbida por nuestra ropa, pero creo que no es necesario explicar que sucede si nos vestimos de negro en un día soleado. Los trajes de los astronautas deben ser de materiales y colores que reflejen cierta cantidad de radiación pues de lo contrario seria fatal, hay un cuestionario de la NASA para estudiantes, que mediante experimentos sencillos, explica este fenómeno. La pregunta es ¿Qué tipo de energía cree la gente que está captando al subir a las pirámides vestidos de blanco? y, ¿si desmentimos a la gente que regresa feliz de su visita a las pirámides porque según se llenaron de energía? Que cruel es a veces la ciencia.

martes, 22 de diciembre de 2009

¡Hay Tamales, Lleve sus ricos tamales enriquecidos con omegas!


A principios del 2007 la cadena de noticias BBC emitió un reportaje al que llamó La bomba de obesidad en México, el cual deja claro que los mexicanos hemos sustituido los alimentos populares como los tacos, las enchiladas y los frijoles, por hamburguesas y pizzas. El problema de esto no es el abandono de las tradiciones culinarias sino las consecuencias en la salud, ya que este tipo de alimentos contienen altos niveles de grasas saturadas y azucares y son bajos en fibras, vitaminas y minerales. Si a esto se le suma el sedentarismo el problema se vuelve aun mayor ya que aumentan los índices de diabetes a temprana edad, cáncer y otras enfermedades como hipertensión o arterioesclerosis. Cada día aparece un nuevo anuncio sobre comida, lo grave es que se trata de comida chatarra, la cual provoca obesidad y al mismo tiempo desnutrición. Afortunadamente la ciencia puede tener una alternativa a este problema, solo es cuestión de encontrarla, tal y como lo hicieron los alumnos de la carrera de ingeniería bioquímica del Instituto Politécnico Nacional (IPN); La nota aparece en el periódico La Jornada del pasado lunes, quienes elaboraron tamales para reducir el colesterol y triglicéridos en la sangre, en resumidas cuentas, grasa. La fórmula incluye oligoelementos, proteínas hidrosolubles, vitaminas liposolubles (A, B y E) así como ácidos grasos omega 3 y 6, es decir, sus ingredientes son benéficos para la salud, ya que contribuyen a reducir los niveles de colesterol, ayudan a controlar la presión sanguínea y no contienen conservadores.

Los tamales constituyen uno de los alimentos preferidos y más populares de la comida tradicional mexicana, hechos a base de maíz y chile, son comunes en las festividades nacionales y en los últimos años representan para un gran sector de la población el plato fuerte del desayuno, sería el equivalente a las hamburguesas hablando en términos de comida rápida. Sin embargo su consumo excesivo lo vuelve parte del problema.

Por este lado, la ciencia está haciendo su aporte y lo hace de manera contundente, no sólo ofrece la posibilidad de cambiar los hábitos alimenticios, sino que también proporciona el producto que suplirá a la comida que está provocando los daños a la salud en el país. Ahora toca a los actores políticos no sólo echar a andar esta propuesta, sino que regular también la publicidad de los alimentos que causan los daños a la salud, y promover el consumo de productos que además de haber sido concebidos en México, son también parte de la cultura tradicional mexicana. Si el estado y las empresas colaboran con este aporte de la investigación científica estaremos matando dos pájaros de un tiro, impulsamos el quehacer científico y ayudamos a reducir la perdida de tradiciones culinarias. Si bien, los tamales son el equivalente a las hamburguesas hablando en términos de comida rápida, estos si aportan una gran cantidad de nutrientes, ahora con estas modificaciones pueden ser aun más benéficos. Esta es una de las alternativas para combatir el consumo desmedido de alimentos chatarra. A las transnacionales de hamburguesas no les interesa incluir en su combo, oligoelementos, sino, ya lo hubiesen hecho, podemos atacar por ese flanco.

martes, 15 de diciembre de 2009

Trabajo editorial


La semana pasada tuve el orgullo de presentar el numero 0 de la Revista del Diplomado en Divulgación de la Ciencia DGDC- UNAM El Episcopio. Que reunía los mejores trabajos que a lo largo de un año se presentaron. Los medios escritos son una buena manera de divulgar la ciencia, no solo porque permanecen por más tiempo que otro medio sino porque pueden llegar a muchos más lugares, y no se requiere de energía eléctrica como es el caso de la radio, la televisión o el internet. Me sorprendí hace unos días, porque al reunirme con un amigo de la carrera, éste sin saber que iniciaba una nueva carrera como editor de El Episcopio, me recordó que hace unos cinco años también fui el editor de una gaceta universitaria, se llamaba El Quijote, en esta publicación varios estudiantes escribíamos sobre cualquier tema, el único requisito era que tuviera como mínimo una pisca de ciencia. La conversación giró en torno a que el recordaba una frase de un articulo. Y lo dijo así: “me acuerdo que en El Quijote una vez salió un artículo que decía que… y muy seguido me acuerdo de esa y otras cosas que aparecían ahí”. Escuchar eso fue como un enorme premio. Pues no pensé que alguien aun recordara algo de lo que ahí se escribía. Ese fue mi primer trabajo como editor, en ese tiempo creía que hacia falta un espacio para que los que quisieran escribir lo pudieran hacer, aun lo sigo pensando, ahora como editor de El Episcopio, inicio una etapa maravillosa, los escritores; todos divulgadores de la ciencia refinan sus trabajos para entregarle al lector lo más exquisito de esta disciplina, espero muy pronto poder decirles cuál es la manera de conseguir un ejemplar. Les adelanto que en el numero 0 aparecieron artículos muy variados, uno de ellos, quizá el más literario de todos se llama sábado elemental. Inicia así:
El átomo: después de haber creado al mundo, ese día… descansó.
Su vista se detuvo justo al darse cuenta del horror del infinito. De ese infinito. Los dos espejos, enormes, enfrentados uno con otro, reflejaban un perfil inalcanzable. Su perfil. Sintió un hueco en el estomago. No. Era más como un vacio proveniente de alguna parte de su interior… — ¡Listo! —le interrumpió el viejo maestro… [Cortesía de Héctor Carranza. El Episcopio. Diciembre 2009]
Los medios escritos ofrecen la oportunidad de ser resguardados y es una manera de autentificar el trabajo. ¿Por qué se llama El Epsicopio? Un episcopio es un aparato que proyecta imagenes, pero al mismo tiempo es un grupo de individuos que persiguen un fin comun.

martes, 8 de diciembre de 2009

Malcolm el efecto doppler


Ver televisión ha sido catalogado por muchos como un mal habito e incluso hay quien asegura que puede llegar a convertirse en una adicción. Se dice que es la perfecta niñera, Homero y Bart Simpson no se atreven a cuestionarla y para muchos otros es la caja idiota. Para este divulgador de la ciencia, es un medio por el cual se puede aprender sobre ciencia si se pone atención en el momento y canal adecuados. Una de las series que acostumbro seguir, aunque con poca regularidad es Malcolm in the Middle, hace unos días vi el capitulo el grupo especial de Dewey, a mi consideración un homenaje a lo que es la ciencia, los científicos y los divulgadores sus errores y sus aciertos. En la mayoría de los casos la ciencia suele parecer aburrida o extraña, y aunque no siempre los científicos son aquellas personas que parecen ser los únicos que entienden de ciencia y que la resguardan con celo, se les ha catalogado así, entonces surgen personajes con bata blanca encerrados en un laboratorio, haciendo experimentos y hablando en un lenguaje que solo ellos entienden. La ciencia se ve entonces como algo inaccesible, es aquí donde los divulgadores encuentran su nicho, se trata de explicar la ciencia. Alguna vez se han preguntado ¿por qué el sonido de un auto suena diferente cuando se aleja que cuando se acerca? Pues bueno, he aquí un fragmento del dialogo del capítulo 18 de la quinta temporada de esta serie.
—Señor Sheridan, ¿Por qué las motocicletas suenan diferente cuando vienen que cuando se van?
—Hanson estoy tratando de comer, para cuando te lo explique ya habrás olvidado la pregunta.
—Creo que mi hermano Malcolm me explico eso el verano pasado. Se llama efecto doppler Dewey. Luz y sonido viajan a velocidades constantes, pero sus frecuencias se hacen más cortas o largas, dependiendo de si se mueven hacia ti o se alejan de ti… Básicamente significa que las ondas de sonido de la moto se apartan de ella a la misma velocidad en todas las direcciones pero si vienen hacia ti las ondas se acumulan cada vez más cerca entre sí, así la frecuencia aumenta y el sonido sube de volumen.
Hay ciencia en la televisión sólo hay que poner atención e identificar donde se encuentra.
El presente video es unicamente para uso divulgativo, los derechos pretenecen a la cadena FOX, la parte a la que se hace referencia en esta columna esta al final, en el minuto 17.

martes, 1 de diciembre de 2009

La “Fucking Wrong Translation” (Traviesa Traducción Errónea)

Entre las múltiples actividades que se encuentran ya en la agenda de casi todas las personas con una computadora o con acceso a ésta nos encontramos a una de las mas ociosas, andar por la red en busca de “algo” lo que sea que sirva para acrecentar nuestro acervo lingüístico y cultural, me he encontrado con esta frase muy cómoda para describir a las traducciones en el cine, entre las películas que llegan del país vecino podemos clasificarlas en dos grupos, las subtituladas y las dobladas, las dos se asemejan en una cosa en particular, muchas de las frases no aparecen con la fidelidad que deberían, principalmente las groserías, y de estas la que menos se reproduce con lealtad es el vocablo “Fuck” y sus derivados, podríamos decir que es por respeto a los espectadores y no porque no se entendió a fondo lo que el escritor quería decir, lo que el actor quiso dar a entender o porque no existe una frase fiel en nuestro idioma, pero sin duda le resta interés e inclusive pierde gran parte de la esencia por no tener una traducción adecuada. Y esto me recuerda una conversación que sostuve hace relativamente poco con uno de mis colegas y amigos, al intentar explicar un suceso tal parece que el “teléfono estaba descompuesto” pues la idea se malintencionó al grado de hacer un artículo para una columna, al revisar el escrito me pude dar cuenta que es bueno y la analogía funciona adecuadamente pero no es lo que en un principio se quiso decir, con la ciencia sucede algo muy similar, en tanto que los científicos postulan una hipótesis ocurre que las palabras utilizadas no son en ocasiones las adecuadas o no reúnen las características para explicar la complejidad del tratado, mientras que al momento de ser leídas por una persona ajena al trabajo también puede haber una mala interpretación, luego si quien lo lee es un divulgador el trabajo resulta más complejo puesto que nos encontramos nuevamente con el problema de no tener las palabras precisas o que éstas resulten demasiado complejas para el publico meta.
¿Cómo es posible mantener una fidelidad al divulgar la ciencia? Aun parece ambiguo. Primero debemos hacernos de un vocabulario extenso y que este sea lo más cercano posible a la realidad, en la columna Para hablar bien de la revista Algarabía el autor nos da una clara muestra de que el lenguaje no ha cambiado por la simple razón de que ahora se utilicen frases que suelen ser inadecuadas en casi todos lados como el hecho de escuchar al chofer de microbús decir: “sí se recorre, de favor” finalmente no se trata de un cambio lingüístico sino de un solecismo que no es otra cosa que el mal uso de las preposiciones, el enunciado correcto debería ser “si se recorre, por favor”. La repercusión de esta oración es la misma, se diga cómo se diga, pero sin duda el hecho es que está mal dicha y aunque uno acaba recorriéndose, con el paso del tiempo dicha oración también irá cambiando, pero si esto ocurriera con la ciencia y su divulgación, en un tiempo relativamente corto estaríamos malentendiendo muchas cosas que podrían ser importantes o fundamentales para entender una teoría o un postulado, como dice Dawkins en El gen egoísta acerca de la profecía “he aquí que una virgen concebirá y dará a luz a un hijo… ” Al traducir equivocadamente la palabra hebrea “mujer joven” se produce una discrepancia. Este tipo de discrepancias sucede muy comúnmente con la mayoría de las obras científicas tal es el caso de Darwin, para la mayoría de las personas es muy común decir que puede haber dos orígenes posibles del humano, uno es que venimos de Adán y Eva según la religión cristiana, y la otra es que venimos del mono, para la primera no hay gran discusión en este escrito, en cuento a la segunda la discusión se termina cuando se aclara que hombre y mono descienden de un mismo ancestro común, otro de los errores de interpretación de la ciencia en la historia es que relacionamos al hongo nuclear o la bomba atómica con la ecuación más famosa de la historia < e="mc2"> o con Einstein, el cual no tiene una relación directa con tal suceso, pero así apareció en 1945 en la portada de la revista Time, de lo que sí es responsable el físico es de la teoría de la relatividad poco entendida pero muy mencionada por la gran mayoría, y respondo a mi colega y amigo esperando no que se retracte de lo que dijo que dije, sino tratando de que se entienda mejor mi postulado sin que se vuelva a malinterpretar como un acto de misoginia, y tomare primero una frase del científico judío, “es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio” y después un fragmento del guión de la película Deep Blue Sea (1999, director: Renny Harlin) donde:

<
- Son las cuatro de la madrugada –señala el cocinero.
- Lo sé –dice el ingeniero-. Una mala noche parece toda una semana.
- La relatividad…
- ¿A qué te refieres?
- A la teoría de la relatividad de Einstein. Si sujetas un cazo muy caliente, un segundo te parece una hora.
Si te acuestas con alguien que te gusta, una hora te parece un segundo. Todo es relativo.
- Estudié ingeniería en el Tecnológico de California, y es la mejor explicación de física que he oído.>>

martes, 24 de noviembre de 2009

Yo Divulgador...


Hay una lágrima en el fondo del rio, de los desesperados
Adán y Eva no se adaptan al frio, llueve sobre mojado,
Blablablablabla, blabla, ya no sabe a pecado.

Fito Páez, Llueve sobre mojado (1998)

William James solía predicar la «voluntad de creer». Yo, por
mi parte, quisiera predicar la «voluntad de dudar»… Lo que se
persigue no es la voluntad de creer, sino el deseo de descubrir,
que es exactamente lo opuesto.

Bertrand Russell, Sceptical Essays (1928)

En el mundo en que actualmente nos encontramos caminando, se le añaden otras de las funciones básicas del metabolismo, respirar, comer, defecar, fornicar. Todas y cada una de ellas las hacemos desde hace varios miles de años, sin reparar en la manera de hacerlas. Con el gran paso evolutivo que nos conforma como especie, viene el aumento de la masa cerebral, y en consecuencia una mayor actividad mental. Es en este punto de la evolución cuando comenzamos a generar una cultura. Se inicia tratando de entender los fenómenos que nos rodean, como la salida y puesta del sol, la comprensión y utilización de los recursos naturales y la justificación a los fenómenos ambientales.
El surgimiento de la religión aparece en nuestras vidas como el medio más idóneo para el esclarecimiento de muchas de las cosas que no pueden entenderse, entonces muchas sociedades asumían estar en manos de un Dios o Dioses todopoderosos y depender de sus designios, y en algunas ocasiones, de sus caprichos. Para entender al mundo, un dios había creado al mundo, al sol, a las estrellas, a los seres vivos, y al final al hombre, como la cúspide de la creación y su mayor obra (según la Biblia). Sin embargo había que justificar no solo la razón de haber sido desprotegidos; de carecer de pelo que nos cubriera del frio, de haber sido dotados de gran velocidad para escapar de los depredadores, o de no poder sintetizar venenos para nuestra protección, sino también de la capacidad para dudar, pensar y actuar de manera libre. En el libro del Génesis, en particular el apartado 2:17 dice: “…mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” dos cosas importantes separaban al hombre (y mujer) de Dios, la primera era el conocimiento y la segunda la vida eterna. Dios expulsó a Adán y a Eva del Edén, para que evitaran comer del árbol de la vida, y por consecuencia ser iguales a él. Al encontrarse desprotegidos, desarrollaron la técnica, construyeron herramientas que les ayudarían a sobrevivir, en consecuencia, se fue recabando información de cómo hacer qué cosa, es decir acumularon conocimiento, que después se llamó ciencia.
La ciencia ha sido durante largos años la respuesta y el medio para adaptarnos a este mundo. Con la ciencia nos mantenemos protegidos, el conocimiento produjo la elaboración de chozas, para guarecernos de las inclemencias del tiempo, con el conocimiento acerca de plantas y suelos, se desarrollo la agricultura, el conocimiento sobre animales condujo a la ganadería. Ahora en pleno siglo XXI, tenemos automóviles que se desplazan con combustibles fósiles, desarrollados a partir del conocimiento sobre estos. Se producen vacunas y medicamentos para combatir enfermedades. Conocemos cómo funciona la vida, cómo se desarrolla y cómo evoluciona, y también, tratamos de frenar el cambio climático, con ayuda del conocimiento que una vez nos comenzó a llevar a él.
¿Quién desarrolla ese cumulo de conocimientos? Los investigadores científicos. ¿Quién difunde ese conocimiento? Los divulgadores científicos. Eso plantea una pregunta necesaria, y que quizá debía haber aparecido al principio de este ensayo. ¿Por qué estamos aquí? Y me refiero a los divulgadores en general pero especialmente a lo discípulos del diplomado de divulgación de la ciencia (DGDC- UNAM) que no sólo nos conformamos con querer divulgar la ciencia, sino que tambien nos preparamos para eso, tomando clases y entendiendo la teoria de la divulgación de la ciencia. Quizá porque buscamos entender un poco más cómo se desarrolla esta disciplina. Primero, se desarrolla gracias a que hay recursos, pocos o muchos, depende de la región, pero necesariamente pagando por la sociedad. Los investigadores científicos, reciben una paga por hacer ciencia, espero que los divulgadores reciban también una buena rebanada del pastel, si no, para qué estamos aquí.
Si Dios creó al hombre a su imagen y semejanza también le negó el privilegio de dudar, por lo tanto de pensar, gracias a una serpiente y a Eva es que hemos dejado de tener los ojos cerrados. Dice el Génesis 3:7 “…entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos” ¿Qué habría sido del hombre (y mujer) si hubieran comido del árbol de la vida? Quizá la ciencia nunca se hubiera generado, pues no habría la necesidad de acumular conocimiento, ¿para qué si no había la necesidad de sobrevivir?
Aun en estos días, seguimos en busca de ese árbol. El de la vida, ¿cómo? Haciendo ciencia. Es por eso que es tan importante. Por si esto no fuera suficiente. Les pagamos a los investigadores por generar conocimiento (ojalá se pagara más) y se les reconociera más a los divulgadores. Tratamos de matar día con día al Dios tirano que nos negó el conocimiento. Como es inmortal, nos conformamos con ser como él. Buscando a diario el árbol de la vida, comiendo todos los días del árbol del conocimiento. Un investigador es el que cultiva los frutos, el divulgador lleva esos frutos al vulgo. Tanto peca el que corta la manzana como el que la distribuye. Yo pecador, (divulgador) me confieso.

martes, 17 de noviembre de 2009

El origen de la vocación


Hace unos años cuando aun estudiaba la carrera, una mujer se me acerco a preguntarme qué estudiaba, la respuesta fue certera, — biología — conteste. Mi respuesta no fue dudosa, pues estaba tan seguro de lo que estaba estudiando, que para mí, no había dudas, el problema su suscitó cuando ella inmediatamente lanzó la segunda pregunta. ¿Y eso qué es? Al parecer, yo sabía qué era, pero me resulto un tanto difícil tratar de explicarlo, (no hay libros que lo expliquen claramente y mucho menos que digan como explicarlo). ¿Dónde vas a trabajar? Fue la tercera pregunta, nuevamente titubee y por temor a que pensara que ni siquiera yo sabía lo que estaba haciendo, comencé a dar una serie de respuestas que aun pienso que la dejaron mas confundida de lo que pudo estar en un principio, el problema más grave fue cuando me di cuenta que no sabía cómo explicar lo que era, a qué me dedicaba, o a qué me dedicaría en el futuro. Pudo haber resultado fácil decir que un biólogo es aquel que trabaja en un laboratorio, y quizá ella pudo haber pensado que el trabajo se reducía a análisis clínicos o químicos. Pude también haber dicho que un biólogo es aquel que estudia a los animales, entonces ella lo habría relacionado con la veterinaria. Otra opción sería decir que los biólogos son los que estudian las plantas, como un agrónomo o un jardinero. O alguien que hace secuencias de ADN o realiza estudios de impacto ambiental. (a veces esas frases confunden más de lo que se pretende). Cualquier respuesta que hubiese dado en ese momento, no dejaría a ninguno de los dos completamente satisfechos. Ella con una escolaridad básica y yo con una licenciatura a punto de terminar resultó ser el impedimento para una explicación clara. Me sentí vacio por un momento. Cómo era posible que no pudiese describir mi profesión. A partir de ese momento descubrí mi vocación, la divulgación de la ciencia. Ella se retiro deseándome suerte y yo con una interrogante ¿Qué es un biólogo? Luego de esa pregunta me surgió otra y luego otra, y así han venido surgiendo nuevas como ¿Qué es la biología?, ¿Qué es la ciencia?, ¿Qué hace un científico? Y muchas más. Mi formación como divulgador de la ciencia tiene ese origen y desde aquel día trato de explicar y explicarme con palabras sencillas, de manera amena y con sencillez, qué es la ciencia, en su conjunto y de manera específica. El lunes pasado falleció aquella mujer. Este es un homenaje a la mujer que me ayudo a encontrar mi vocación. Una mujer sencilla que me brindó una charla de calle, de esas de cinco minutos que marcan por un buen rato, me hubiera gustado responder claramente a sus preguntas. Por ahora solo puedo responder… sigo intentando encontrar la respuesta.

martes, 10 de noviembre de 2009

Científica, divulgadora y modelo.


La semana pasada estuve en la ciudad de Puebla, México, en La Ciudad de las Ideas. Una reunión con científicos, filósofos, líderes de opinión y artistas, personas que con sus ideas están cambiando al mundo. Todas las presentaciones magnificas, pero una en particular, única en su género, la doctora en física Deborah Berrebichez hablando de divulgación de la ciencia, el tema: las ondas. “Las ondas son perturbaciones que viajan de un lugar a otro a través de un medio”. Un artículo del periódico Excélsior, toma la nota y decide titularla: Ciencia y belleza convergen en ella, inicia formulando la pregunta: ¿por qué hay pocas mujeres científicas en el mundo? Lo cierto es que si hay mujeres científicas y el número es grande. Pero lo importante de la ponencia de la doctora Berebichez es que la divulgación de la ciencia es para los públicos no científicos, demasiado importante. Muy al estilo de un divulgador, su ponencia abordó el tema de las ondas, qué son, cuáles son sus características y propiedades, cómo se clasifican, y dónde podemos observarlas; como en el horno de microondas o las olas del mar, la ponencia, cautivó al público, no solo por quien la dictaba, sino porque aborda un tema con el que estamos en contacto todo el tiempo. Para ser un buen divulgador, es necesario conocer el tema y la doctora Deborah demostró ser experta al hablar de las ondas, “¿Qué buena onda?” al termino de su presentación me atreví a solicitarle una entrevista para saber más acerca de su trabajo y su vocación, además de sus gustos sus pasatiempos y su trabajo de medio tiempo, la doctora en Física es también modelo, una mujer multifacética. La ciencia una vez mas demuestra que los científicos no son gente atada a un laboratorio, sino personas con una vida más allá de los microscopios o las ecuaciones, personas entregadas a la ciencia y que además son como todos, con aficiones y pasatiempos.

En horabuena doctora y gusto en conocerle.

Foto: Octavio Hernández. Puebla. México.

martes, 3 de noviembre de 2009

Los simuladores, virus y bacterias


Una de las series que he estado siguiendo estos últimos meses es la adaptación mexicana Los Simuladoresde la serie argentina del mismo nombre. Cuatro individuos encargados de resolver problemas domésticos muy al estilo de misión imposible. Cada individuo trabaja según sus habilidades para resolver cosas que parecieran imposibles, desde una reconciliación amorosa, hasta dar una lección a estafadores. En el capítulo que sale hoy martes, por canal 5 de Televisa, aparece una introducción, donde en una tienda de la cadena Office Depot (¿cuánto costara esa publicidad?) los simuladores tendrán que crear las condiciones para que un empleado le declare su amor a una secretaria, “lo que hay que hacer para cumplir las leyes de la naturaleza”. Para este operativo se simula una condición de infección. El pretexto: un mensajero lleva un paquete a una de las oficinas, en su trayecto tiene contacto con las dos víctimas, el mensajero ha sido infectado con alguna sustancia que provoca graves daños a la salud. Aquí va la primera incongruencia. “El mensajero fue internado hace unos minutos por un cuadro severo de infección, producido probablemente por el virus Bacillus anthracis, mejor conocido como ántrax” (se puede escuchar antracius) en voz de Vargas, e inmediatamente después López otro de los personajes dice: “…este virus, necesariamente mortal es introducido a nuestro país…” dos veces en menos de 5 minutos la palabra VIRUS es relacionada con una bacteria, mientras sea una serie de ficción (ojo, nunca dije ficción científica) el problema no resulta tan grave, el problema real surge cuando no somos capaces de diferenciar un virus de una bacteria en la vida real, tal caso ocurrió con la gripe A H1N1, mientras la información era bombardeada por los medios, la mayoría de la población no sabía si se trataba de un virus o una bacteria, y resultaba fácil decir que la enfermedad la causaba una bacteria, cuando en realidad se trataba de un virus. ¿Qué quiso decir López con “necesariamente mortal”? Más adelante se menciona que se trata de una bacteria, lo que provoca que se trate de igual manera a los virus y a las bacterias. Es común encontrarse en los programas de televisión y en el cine, este tipo de problemas, pues la importancia no recae en la información tratada sino en el resto del argumento. El espectador puede pensar que el ántrax es un virus y que la gripe A es causada por una bacteria. Hace falta que en este tipo de programas un experto dé el visto bueno, después de todo los espectadores merecemos información verdadera aunque se trate de una serie de ficción. Es ahí donde los divulgadores de la ciencia podemos encontrar empleo, cuando la ciencia se tome en serio y no como un mero recurso que puede utilizarse creyendo que no causa daño la manera en cómo se utiliza, es posible que nos eduquemos en un ambiente de conocimiento científico. El solo hecho de cambiar la palabra virus por bacteria significa únicamente cambiar una palabra bisílaba por una trisílaba las dos siguen siendo graves, y su errónea utilización, más.

martes, 20 de octubre de 2009

Si no está para saberlo… aquí estoy yo para contárselo.


El pasado domingo anduve en el Museo de la Luz, en la ciudad de México. ¿Qué es el museo de la luz? Un espacio donde se explica de manera lúdica que es la LUZ sus propiedades y sus aplicaciones. La luz es una radiación que se propaga en forma de ondas, a las ondas que se propagan en el vacio se denominan ONDAS ELECTROMAGNETICAS. Existe una sala en particular, bastante apropiada para aquellos que sienten que los ven cuando se detienen a mirar con detalle una parte de la exposición, me refiero a la sala oscura. Donde se expone el caso de las luces frías. La principal atracción es la lámpara de plasma, una esfera de cristal transparente llena de una mezcla de varios gases los cuales se extienden desde una esfera en el centro que sirve como electrodo, cuando se le coloca una mano a la esfera de cristal, el campo eléctrico se altera, cambia la frecuencia y los rayos se dirigen a un solo punto, la mano, ya que funciona como un condensador eléctrico; los relampagos que vemos, no es electricidad sino gases. En esta sala también se encuentra la explicación a las fotoluminiscencias. ¿Se dice: fluorescentes o fosforescentes? Las dos formas son correctas, siempre y cuando se aplique adecuadamente. Los objetos fluorescentes son aquellos que emiten una radiación lumínica debido a que tienen en sus componentes fluorita, una sustancia que se excita con un tipo de radiación lumínica y "poniéndoles luz, emiten luz". Los objetos fosforescentes son aquellos que emiten luz en la oscuridad después de haber sido irradiados con una luz de cierta frecuencia. Ejemplos de fosforescentes son los apagadores de luz eléctrica de algunas casas, o los botones de algunos controles para la televisión que desprenden luz en la oscuridad y facilitan su localización. Ejemplos de fluorescentes son las baritas de luz que regalan o venden en las fiestas o circos, o en las discotecas, por lo regular los colores son siempre neón, aunque en ocasiones el blanco también emite luz con cierto tipo de luz.
Tanto en la esfera de plasma como en las fotoluminiscencias los ejercicios para comprender los procesos de la luz se hacen en la penumbra, lo cual provoca la participación de quien visita esta sala, con menos timidez de la que se pudiera percibir en las salas iluminadas, los visitantes experimentan un menor grado de inhibición, pues no se sabe con certeza quien está participando, entonces cuando se piden voluntarios, lo mas que se puede ver es la silueta de quien se ha ofrecido a tal o cual experimento.
Las bromas y los comentarios se dejan oír en mayor medida que en una sala iluminada.
La importancia de esto es que ahora este columnista se encuentra en un ejercicio de plantear un proyecto museográfico. El tema: el sexo. Por lo que la visita al museo de la luz y principalmente a la sala oscura, ha provocado una lluvia de ideas para lograr un mejor entendimiento de este tema tan controvertido y poco abordado por la su naturaleza delicada.

martes, 13 de octubre de 2009

¿qué es el sexo? cuarta parte


Mitad tú, mitad yo...
Virulo, un trovador de origen cubano clasifica las canciones de desamor en tres tipos. Las masturbables, hablan de pura autocompasión y pura autocomplacencia. Las segundas son las manipuladoras, llevan implicita la esperanza del regreso. Y las terceras, las terminales, las que desean el sufrimiento igual o mayor al que siente el que canta. Todo esto porque cuando el ser querido se va, el que se queda, siente que se muere. Y no es para menos, pues aunque no tiene una relación directa el sexo con el amor. A menudo y más cuando se trata de humanos el amor acaba en sexo, o el sexo en amor. El caso es que el sexo es el último paso antes de la muerte.
Hasta antes del desarrollo de la reproducción sexual, los seres no morían, iban por el medio dividiéndose y adquiriendo nuevos genes, pero no había una preocupación por la inevitabilidad de la muerte, que sufrimos los organismos más grandes y compuestos de muchas células. Con la fusión permanente de bacterias, se crearon organismos más complejos. El sexo en este tipo de organismos produjo apareamientos con seres de la misma especie. La reproducción sexual permitió una recombinación de genes únicamente de la misma especie, provocando así la formación de un individuo con características de ambos progenitores. Al no tener una reproducción asexual. Estos organismos cargan con la culpa de haber evolucionado. Se volvieron mortales al intentar reproducirse sexualmente. Para los antropólogos y psicólogos, el acto sexual cometido por Adán y Eva, es a lo que se refiere el relato bíblico cuando habla del pecado original, cuyo castigo fue la muerte.
El sexo es aquel largo y sinuoso camino que tantos problemas nos causa porque no hay una explicación clara acerca de todo lo que representa. Desde las bacterias primigenias hasta la especie más reciente, experimentan el sexo. Si tan cotidiano es que lo llevamos impreso en nuestros genes, porque tanta confusión.

martes, 6 de octubre de 2009

¿qué es el sexo? tercera parte


Todos contra Todos


La mayoría de los animales mitológicos poseen características de más de un animal, la esfinge por ejemplo, estaba representada por un ser con rostro de mujer, cuerpo de león y alas de ave, para que un individuo así pudiera existir sería necesario que hubiera sexo entre estos organismos. Pero en la vida real esto no ocurre. El sexo se da entre individuos de la misma especie, al menos eso es lo que dicen las normas morales. Entonces un caballo y una yegua, individuos de la misma especie, dan origen a un potro, la cría del caballo. Gatos, dan origen a gatos y por supuesto, humanos dan origen a humanos, existen algunas excepciones de cruzas entre especies diferentes, como la que se da entre el asno y el caballo, dando origen a un hibrido, pero este no tiene la capacidad de procrear, por lo tanto, no hay una continuación de ese linaje. En organismos complejos este tipo de sexo resulta imposible, pero entre las bacterias, es de lo más común que alguien puede encontrarse. Después del sexo transgénico y la clonación se encuentra una forma peculiar, el hipersexo, asociaciones entre dos organismos completamente diferentes. El origen de las mitocondrias y los cloroplastos, es quizá la clara muestra del hipersexo en las bacterias, comenzó como una infección, donde una bacteria se alojó en el interior de otra, y comenzó a crecer y reproducirse dentro. Este tipo de relación permanente condujo a nuevas formas de vida, mientras que los ancestros de las mitocondrias, por ejemplo podían respirar oxigeno, la bacteria hospedadora no podía hacerlo. Entonces en un medio donde el oxigeno estaba presente, los ancestros de las mitocondrias se unieron a la bacteria hospedadora dando origen a un individuo nuevo. Creando una unión sexual permanente. Las plantas y los animales, en su interior, guardan un pasado de promiscuidad aunque se niegue o se oculte, en cada célula la presencia de mitocondrias o cloroplastos, son la clara muestra del hipersexo, la memoria genética se ha encargado de mantenerla presente. Pues estos nuevos individuos se adaptaron al medio tan fabulosamente que, incluso hoy siguen presentes. La relación entre dos individuos de especies diferentes también es sexo, si la relación se vuelve permanente, es decir, existen fusiones bacterianas, se convierte en hipersexo. El hipersexo combina a seres con características diferentes en uno solo. Mientras que había grupos de organismos perfectamente bien diferenciados, hay otros que juntaron esas características, por ejemplo, los fermentadores bien podrían ser al mismo tiempo, nadadores o aeróbicos o fotosintéticos, según el tipo de fusión al que estuvieron sometidos, alcanzando así un grado más de desarrollo. Adaptándose al ambiente que lo rodeaba y dando paso al último tipo de sexo que trataremos en la proxima entrega .