martes, 28 de julio de 2009

Los Frailes


Hace poco estuve de visita en uno de los destinos turísticos poco explorados del estado de Hidalgo. Las formaciones rocosas conocidas como “los frailes” monolitos que se levantan a lo largo de los cerros que dividen al menos dos ecosistemas. Por un lado comienza la abundante vegetación propia de la comarca minera. Por el otro lado está la aridez característica del valle del mezquital.


Con esto del impulso al turismo y la re exploración del suelo mexicano. La visita a estos monolitos puede convertirse en un viaje de leyendas y cuentos místicos creados por los habitantes de la región para explicarse las formaciones rocosas. Más que eso hay una parte que difícilmente puede ser explicada sin caer en interpretaciones divinas. Es por ejemplo la diferencia en cuanto a tiempo. ¿Qué edad pueden tener estos monolitos? Si lo llevamos a un terreno más literario y con un poco de metáforas. ¿Cuánto y a cuantos han visto pasar? ¿Cuánto más estarán ahí? ¿Qué especies poblaran o visitaran la región en unos cuantos miles de años? El hombre es apenas un suspiro en la historia de la vida de la tierra. Pero también busca entenderla.
Estar a los pies de estas o de cualquier formación rocosa es una experiencia que vale la pena vivir.

martes, 21 de julio de 2009

Ciencia y fe: guadalupanos y alunizaje


Que muere el ex abad de la basílica de Guadalupe
Que se cumplen 40 años del alunizaje
Que Juan Diego pudo no haber existido
Que por qué ondeaba la bandera en la luna

Vaya fin de semana. Digno para los escépticos y los fieles creyentes. Pues resulta que murió el ex abad Guillermo Schulemburg quien hace algunos años salto a los medios por haber declarado públicamente que había ciertas dudas que ponían en tela de juicio la aparición de la virgen de Guadalupe y la existencia histórica de Juan Diego. Otras fuentes revelan que la publicación de estas declaraciones se debió a intereses por el control de la basílica, mientras son peras o manzanas, lo rescatable de este problema y por lo que se le dedica este espacio es la apertura de las personas que están al frente de la iglesia católica, donde ya no solo el dogmatismo y la irracionalidad tienen cabida, mas allá de los dogmas de fe, los clérigos como Schulemburg que optan por revelar y demostrar la veracidad de las acciones que toma la iglesia son dignas de aplaudirse, por la razón que hallan sido hechas. Sin embargo aun no hay una apertura por parte de todos los que conforman la iglesia. El haber declarado que posiblemente Juan Diego no halla existido y que ponía en tela de juicio las apariciones de la virgen de Guadalupe le costo la renuncia a la abadía y con esto la basílica perdió la autonomía. Cuando parecía que hay alguien que desde dentro de la iglesia puede hacer algo para que desmienta algunas de los datos con los que hemos crecido, se muere, bueno, será para la otra.

Apenas ayer escuchaba en un programa de radio a una persona preguntando al locutor por la supuesta mentira del alunizaje. ¿Por qué ondea la bandera si no hay gravedad en la luna?
Es bueno ser escéptico, pero otra cosa es no saber como hacer una pregunta, resulta que en la luna si hay gravedad, aunque menor que en la tierra, lo que no hay es atmosfera, por lo tanto no hay viento. A menudo la información incorrecta que recibimos de los medios de comunicación nos hace entender mal a las explicaciones científicas. Mientras que la gravedad ocasiona una atracción de los cuerpos, digámoslo así solo parta este ejemplo; Que las cosas se caigan, por estar sobre un cuerpo cuya gravedad es superior a quien se encuentra en ella. La atmosfera y el viento ocasionan que, como ejemplo; una bandera ondee. Hay una inconsistencia en la manera de preguntar o lo que se quiere saber. La gravedad no provoca que una bandera ondee, en cambio el viento no provoca que una bandera caiga o no.
Hace falta tener una cultura científica más aplica lo que significa que estemos mejor informados, si son ciertas o no el alunizaje y la existencia de Juan Diego no se resolverá hasta que planteemos las preguntas adecuadas. Porque sólo así tendremos las repuesta que queremos.

martes, 14 de julio de 2009

¡Las cosas paranormales también son una ciencia! ¡Nooooo!


¿Qué cosa es la ciencia? ¿Cómo la diferenciamos de la no-ciencia? La ciencia es a un mismo tiempo una actividad y un producto. Es un método y un resultado. Apenas ayer vi un promocional anunciando un capítulo de estreno, de una serie televisiva de suspenso, mal llamada de miedo o terror. En el tráiler había un extracto de una escena donde la protagonista decía: ¡las cosas paranormales también son una ciencia! Resulta un poco extraño juntar a la ciencia con lo paranormal. Una ciencia es un conjunto de conocimientos, conocimientos científicos, es decir, que han sido obtenidos por un método, el método científico. Las cosas paranormales, pueden ser conocimiento, pero no es científico, la física, la biología o la química, son ciencias, al conjunto de estas también se le llama ciencia, lo que es un hecho es que lo paranormal no es ciencia, pues no son demostrables o comprobables, lo que hace científica a la ciencia es su método, que no deja cabida a errores o manipulaciones subjetivas, es decir, cualquiera que desee recrear la situación o descubrimiento, puede hacerlos, en cambio en las cuestiones paranormales son regidas por las ideas de cada persona, la fe o las creencias. Independientemente si la producción hace un buen o mal trabajo para la serie televisiva es cuestión de los críticos de televisión, lo que atañe a esta columna es la parte donde se menciona la relación entre la ciencia y lo paranormal. ¿Cuál es la razón de mencionar esta oración en el tráiler? Hasta ahora solo tengo en mente no perderme el capítulo de estreno de la serie: lo que la gente cuenta y saber de qué se trata el capítulo de estreno, pues la mala información es mucho peor que la desinformación.

martes, 7 de julio de 2009

¡rescatan ictiosaurio... y mueren corales!

Por un lado, el museo oceanográfico de Mónaco expone un reptil marino fósil que data de hace 150 millones de años. Se trata de un ejemplar del género Ophthalmosaurus, el oftalmosaurio, de la familia de los ictiosaurios, vivió en el jurasico superior en las regiones que hoy comprenden Europa y Argentina. El ejemplar fósil fue adquirido luego de una subasta en Christie's, la mejor casa de subastas del mundo. El reptil debió pesar cerca una tonelada, vivo. Según el director del museo, Robert Calcagno, el oftalmosaurio podía nadar a una velocidad que alcanzaba los 40 km/h, sumergirse hasta los 2 mil metros de profundidad y saltar fuera del agua como un delfín. El museo oceanográfico de Mónaco presenta varios centenares de especies, incluyendo una colección de flora y fauna mediterráneas, la más importante del mundo.

Paradójicamente, surge otra noticia a la par, y ambas son publicadas por un diario de circulación nacional mexicano. La otra noticia es: prevén científicos muerte de arrecifes de coral en todo el mundo a fin de siglo, —suena desastrosa, pues resulta que las emisiones de CO2 (dióxido de carbono) producto de la quema de combustibles fósiles, está provocando una perturbación en el proceso de calcificación con el que las criaturas marinas construyen conchas y arrecifes de coral, porque el océano está absorbiendo grandes cantidades de CO2.
Más adelante en la noticia se puede leer: …actúan como importantes refugios [los arrecifes de coral] y zona de cría para peces y otras especies marinas. También protegen las costas, ofrecen una fuente crucial de alimento para millones de personas, atraen turistas y son un posible almacén de fármacos contra el cáncer y otras enfermedades […] John Veron, ex científico jefe del Instituto Australiano de Ciencias del Mar dijo "Una catástrofe semejante supone una gran amenaza para el bienestar futuro de la humanidad"
Claro, nos quedaremos sin turismo y sin medicinas, ¿Por qué tiene que ser una catástrofe para la humanidad? En todo caso sería una catástrofe para la vida o para una de las manifestaciones más armoniosas de esta. Primero se pagan enormes cantidades de dinero con tal de poseer un ejemplar de un reptil que vivió hace mas de 150 millones de años, y segundo, se trata de disminuir la contaminación por CO2 para asegurarle un futuro provechoso a la humanidad. Las especies se extinguen, es un hecho de la naturaleza, es un proceso de la vida y una manera de adaptación de las especies mismas. La especiación es a un mismo tiempo pérdida y generación de especies. Si la mano del hombre está ayudando a que las especies se pierdan con mayor rapidez, es necesario actuar no para el bienestar de la humanidad, sino para la preservación de la diversidad biológica teniendo en cuenta que la evolución es un proceso que no se puede detener.
Que ¿Por qué es paradójico? Porque en ambos casos se persigue un mismo fin, preservar, conservar o poseer, primero un fósil, un ser extinto. Y en segundo, conservar un ambiente, el primero para admirarlo y el segundo para explotarlo. En cualquiera de los dos casos lo principal es la humanidad. Cuando debería ser la vida por sí misma. Como proceso y como manifestación.

martes, 30 de junio de 2009

UNA BACTERIA ALQUIMISTA QUE PRODUCE PEPITAS DE ORO

Las pepitas de oro siempre han despertado mucha curiosidad y en Australia se han encontrado muchas de gran tamaño: por ejemplo en 1869 se encontró una pepita de oro que pesaba alrededor de 72 kilos, la más grande jamás hallada en ese continente. Sin duda hechos como éste impulsaron la “fiebre el oro” australiana que se dio a mediados del siglo XIX. Ahora las pepitas de oro vuelven a ser noticia desde Australia, esta vez como resultado de una investigación científica.

Desde hace tiempo se habían observado estructuras microscópicas sobre los granos de oro que parecían tener carácter orgánico, también se investigaron bacterias capaces de precipitar el oro contenido en una disolución. Finalmente, la investigación comienza a dar sus frutos, un equipo de investigadores encabezado por Frank Reith, de Australia, recolectó fragmentos de oro de distintos lugares que contenían la misteriosa estructura orgánica y analizó su DNA.

Esta estructura orgánica resultó estar compuesta por unas 30 especies distintas de bacterias, entre ellas la conocida como Ralstonia metallidurans, una bacteria capaz de sobrevivir en lugares con una alta concentración de cromo, plata y cadmio, y de precipitarlos. Ahora se sabe que también actúa sobre el oro.

En una solución altamente tóxica de cloruro de oro la gran mayoría de bacterias Ralstonia metallidurans muere, pero según las experiencias de laboratorio, por alguna causa desconocida algunas se adaptan y sobreviven a partir de convertir el oro en solución en oro metálico: producen pepitas de oro.

Los científicos piensan que estas bacterias podrían servir como indicadoras de la presencia de oro en un terreno lo cual sería mucho más barato que realizar costosas perforaciones de exploración, o para producir oro a partir de una disolución. Sin duda la Ralstonia metallidurans es una bacteria de oro.

Rubén Oscar Costiglia Garino

martes, 23 de junio de 2009

Ciencia y humanismo


A ver, vamos a verlo con más cuidado —se decía el joven pensativo. Supongamos que puedo correr tan rápido como se me antojara. Supongamos que corro tan rápido que al encender mi lámpara sorda me muevo junto con la luz que sale de ella, exactamente a su velocidad. Luz y yo viajamos juntos. ¿Qué es lo que veo? ¿Cómo se ve la luz cuando viaja uno junto con ella?...
¡Qué ocurrencia, viajar junto a la luz! Una situación tan cotidiana como correr, llevada a velocidades que solo la imaginación nos puede permitir, desdeñar por un rato a la “realidad” y después retarla a que llegue hasta allá, a ese punto alcanzado con la mente. Así era el espíritu del científico más renombrado de los últimos tiempos, Albert Einstein, aquel físico alemán quien aseguraba que “en los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento”.
La imaginación es la facultad del pensamiento que crea escenarios mediante el acoplamiento mental de eventos que la realidad no reúne comúnmente, es esa asociación de ideas que goza de la libertad de no tener necesariamente un sentido obvio.
Y es que basta con echar un ojo a la historia de la ciencia para entender a que se refería Einstein con esa frase. Cuantos casos hay de investigadores que, sorprendidos por el ocio de sus mentes, llegaron a conjeturas trascendentales para el desarrollo de sus disciplinas. El químico August Kekule (1829- 1895), por ejemplo, al quedar dormido mientras contemplaba las llamas de su chimenea, soñó una serpiente de fuego que devoraba su propia cola, visión onírica que le sugirió la estructura hexagonal del añillo de benceno.
Así pues, la imaginación ha sido esa chispa generadora de ideas para la ciencia. Pero además de ser un generador de hipótesis y teorías, qué otros asuntos deben dejarse al alcance de la imaginación en el ámbito científico. Imaginación para crear nuevas formas de comunicación, difusión y autocritica, imaginación para regenerar los vínculos entre la ciencia y el resto de las áreas el conocimiento humano, e imaginación para develar los compromisos que tiene este conocimiento científico con la sociedad.
Ciencia y humanismo por ejemplo son dos conceptos cuya relación resulta antagónica la mayoría de las veces debido a que históricamente el desarrollo científico ha sido un privilegio y no un bien común. Sin embargo, algo nos dicta que es posible hacer ciencia sin dejar de tener presente el humanismo y entonces, desde el terreno de la imaginación llegan las hipótesis. Tal vez es que son humanos quienes finalmente hacen esta búsqueda de la verdad, tal vez es que imaginamos a la práctica científica simplemente como la entusiasta entrega a la curiosidad humana y no como ese talento cautivo del afán de dominación, o tal vez es que, como dijo Einstein, el individuo con su existencia breve y frágil, solo puede encontrarle sentido a la vida por su actuación sobre la sociedad. Ciencia y humanismo guardan alguna relación sinérgica que la realidad aun no alcanza a representar, pero la imaginación ya puede concebir.
Así pues demos espacio- tiempo- espacio a este desenfado intelectual llamado imaginación, para que nuestros conocimientos sobre ciencia y humanismo nos permitan descubrir nuevas formas de interacción entre estas dos vocaciones humanas.

Oscar Molina

martes, 16 de junio de 2009

El más grande secreto de la especie humana: entender la ciencia


Leer la amenidad con la que escribe Elena Sevilla cuando cuenta la vida de varias mujeres y como se desenvuelve cada una de ellas desde el ojo de una nueva inquilina en un departamento, me ha hecho pensar en la manera de cómo se mira la ciencia. Y es que para cada persona o grupo de personas el significado de la palabra ciencia es distinto, al igual que la palabra puta, uno pensaría que los conceptos y las definiciones son universales. Mientras que para unas personas la ciencia es la solución a muchos de los problemas que aquejan al país, paro otros solo representa una gasto innecesario o una manera de dar empleo justificando gastos y cumpliendo con los estándares para ser una nación en progreso. De chica quería ser puta (la novela de Elena Sevilla) puede ser muy similar a decir: De grande quiero ser científico, la idea de hacer nuevos descubrimientos, encontrar curas a males que aquejan a la humanidad, hallar galaxias lejanas o realizar inventos novedosos, son algunas de las motivaciones para querer ser un científico. A veces hasta la idea de ser un personaje con una bata blanca y trabajar en un laboratorio es el ideal a alcanzar, y efectivamente, así son algunas de las personas que trabajan con la ciencia, pero también son como el resto, comen, van al cine, escuchan música, y hasta se echan gases como el resto de la gente normal. Se tienen distintas concepciones de la ciencia como se tienen de los científicos. Ignorar este quehacer o evitar entenderlo solo nos provocara un retraso que a la larga se verá reflejado como ya lo estamos sufriendo. Y es que decir puta implica mucha responsabilidad, es necesario contextualizar la palabra, y aun así siempre es ofensiva. Decir ciencia, es inefable, para eso debemos entender qué se hace y cómo se hace, una labor que no ha sido muy bien explotada, los científicos hacen ciencia, la ciencia es aquello que nos ayuda a comprender el medio que nos rodea, y al entenderlo se pueden hacer inventos que ayudan a que la vida resulte más cómoda. Encender el televisor, no solo representa conectar un cable y presionar un botón, hay detrás toda una maraña de descubrimientos e inventos que pudieron hacer posible que veamos lo que sucede en otro punto, a veces distante. Ondas electromagnéticas, electricidad, magnetismo, conductividad, salir de la atmosfera y colocar un satélite artificial que orbite, reciba señales y las dirija a ciertos puntos en la tierra, son solo algunos de los descubrimientos e inventos que son capaces de realizarse gracias a la ciencia. Nunca hemos estado alejados de esta actividad, entonces ¿Por qué tanto desinterés? ¿Por qué tantos mitos? Si, de chica quería ser puta, ayuda a entender cuantas maneras hay de decirlo y de comprenderlo, de grande quiero ser científico, puede ser la solución para entender a la ciencia, y para desacralizar su significado, un divulgador científico tiene esa gran tarea. Ayudar a comprender y a aprehender la ciencia. Que mucha falta hace en un país como el nuestro.

martes, 9 de junio de 2009

¡parecemos animales! ¡parecemos?


¿Cuántas veces hemos escuchado la expresión?: ¡no seas animal! O alguna parecida. Seguramente varias veces, e inclusive la hemos dicho. Se debe a que a pesar de nuestra naturaleza, no nos consideramos parte de los animales. Pues resulta que en algún momento, antes de que Darwin hablara acerca del origen de las especies, se creía que Dios había creado al hombre, apartado del resto de los seres. Una de las más controvertidas aseveraciones de Darwin fue el decir que el hombre; que se creía había sido creado a imagen y semejanza de Dios, tenía un origen igual que el resto de las especies. Es decir, todas las especies se han formado a partir de un proceso de selección natural. No provenimos del mono; refiriéndonos a los chimpancés, más bien chimpancés y humanos compartimos un mismo ancestro, al que se le denomina ancestro común. Si nos vamos explorando hacia el resto de las especies y cuantas características tenemos en común resulta que el hombre pertenece a un grupo denominado catarrinos, donde la principal característica es que las fosas nasales son estrechas y cercanas, además de estar orientadas hacia abajo. Cuando alguien se la pasa molestando solemos decir que “acatarra” ¿no? O que es un catarrito. La siguiente vez que escuches una expresión así, responde de esta manera: no soy (es) un catarrito, soy (es) un catarrino, que no es lo mismo, ni es igual. Para esquivar la ofensa.
Lo mismo sucede con la expresión de ¡animal! A fin de cuentas los humanos somos animales, cada que escucho a alguien referirse a otra persona con esta expresión, lo que suelo contestar es, “pues un hongo no es” Los seres vivos estamos clasificados en 5 grandes grupos denominados reinos según la evolución, uno de ellos son los organismos de una sola célula como las bacterias, se les denomina Monera. El siguiente grupo se caracteriza porque son células agrupadas, que se comportan como colonias, se le ha nombrado Protista, otro grupo es el de los hongos, organismos de más de una célula, que para su nutrición descomponen las moléculas de otros seres y las absorben a través de sus membranas. A este grupo se le ha denominado Fungi. Los dos grupos restantes son las plantas y los animales, también formados por muchas células. La cualidad del primero es que pueden fabricar su propio alimento. Es decir son autótrofos. Los animales son heterótrofos, no fabrican alimentos, se alimentan de otros seres. Ahora, si estamos formados de más de una célula, quedan descartados los dos primeros grupos. Para ser plantas estaríamos fijos a una superficie, casi cualquiera que esta sea, y fabricaríamos nuestro propio alimento a partir de la energía solar y minerales. No somos plantas. Para ser hongos tendríamos la capacidad para descomponer las moléculas de los organismos y luego absorber los nutrientes por medio de nuestras membranas celulares. Y solo creceríamos donde estos existan. No somos hongos. Somos animales porque los animales pueden desplazarse, así como las bacterias. Pero estamos formados por miles de millones de células. Nos alimentamos de otros organismos, los ingerimos, y nuestro cuerpo asimila los nutrientes por medio de células especializadas. Valla expresión la que hemos acuñado y que resulta ofensa cuando en realidad debe ser una aceptación de nuestra naturaleza, somos animales. Nos comportamos como tal. Los humanos somos animales, igual que un chimpancé, una ballena, una paloma, un lagarto, un sapo y una mojarra y todos aquellos que he omitido. Si a lo que se refiere la expresión es a la falta de cordura que debería poseer el ser humano, la expresión es errónea, ¿por qué no cambiarla?

martes, 26 de mayo de 2009

El amor... una carrera de costales


Es curioso, que precisamente en el lugar destinado a la enseñanza y el aprendizaje, donde podemos aprender y aprehender herramientas que nos ayudarán a salir menos lastimados en la vida, se dé el problema más imperante de la humanidad, y aparte de todo esto, que no exista una cátedra dedicada a la comprensión de este grave padecimiento, el amor. Al menos una vez, al menos en un momento, todos los que hemos pasado por un aula hemos experimentado la sensación de tibieza, exaltación y sosiego al mismo tiempo y no hemos sabido que hacer. En nuestra pancita revolotean maripositas, porque un musculo se encoge y se expande de manera involuntaria, y no sabemos que lo provoca. No es como los músculos de los brazos o de las piernas que podemos controlar y que provocamos. Duele el pecho, el corazón acelera sus pulsaciones, más sangre de la normal es bombeada más rápido. Un nudo en la garganta impide el libre paso del aire a los pulmones porque las paredes de la tráquea se mueven a destiempo. Mas sangre bombeándose a todo el cuerpo requiere de más oxigeno, la respiración se vuelve más rápida, por eso parecemos agitados. Van apenas unos segundos de estar cerca de la persona por la que nos sentimos atraídos, y nuestro cerebro ha “dado” una orden que no tiene retroceso. Se han liberado algunas drogas naturales y ahora recorren cada centímetro de nuestro cuerpo. Células, tejidos, órganos y sistemas se encuentran bajo el influjo de estas sustancias, una, por un lado le “indica” al cuerpo que debe incrementar su ritmo, mientras que otras le impiden la libre ejecución de la “orden”. Con frecuencia a este tipo de padecimiento lo denominamos amor. Estoy enamorado. Nadie que lo haya experimentado objetara, pero se trata de una atracción, de amor pasional.
Alguna vez intente conducir un auto a 50 K/h con la primera velocidad y después a la inversa, con la tercera velocidad a 10 K/h, el automóvil no “comprende” la orden de avanzar más o menos rápido con una transmisión que no es la adecuada, similar ocurre con el cuerpo humano. La dopamina acelera las funciones, mientras que la serotonina las disminuye. Eso solo indica que estamos conduciendo pero no que conducimos adecuadamente o bien.
Es como participar en una carrera de costales, y resulta peor si la carrera es en parejas, por lo regular no se acoplan si no se ponen de acuerdo. Existen dos posibles finales para una competencia como esta, terminar tendidos a mitad de la carrera, dentro o fuera del saco, recriminando al compañero por no brincar al mismo tiempo y abandonando la carrera. La otra curiosamente es la manera feliz de concluir, quizá no se llegue en primer lugar, pero con seguridad se llegara a la meta. Logrando un mutuo acuerdo la pareja de concursantes lograran dar un brinco a la vez, descansado cuando así se requiera, y avanzar al mismo tiempo. El amor es una carrera de parejas en costales, no se trata de llegar primero sino de saber llegar. Se trata de no caer, para eso la confianza, la comprensión y el mutuo acuerdo son necesarios. Después de la emoción y la pasión que produce entrar a una competencia, el primer paso es decisivo, uno puede ganar tiempo saliendo primero, pero si no hay acuerdo es posible caer después de tres saltos, la recuperación es posible, pero se trata de no cometer los mismos errores, cuando no hay acuerdo lo mejor es cambiar de pareja, de costal, o de competencia.
Después de la dopamina; las mariposas, conducir un auto o saltar dentro de un costal, se encuentra la felicidad, el buen conducir un auto y el saber saltar. Si nos quedamos solo con la parte inicial que nos produce la emoción visceral nos estaremos perdiendo de la mitad restante de cada una de estas cosas, que suelen ser la porción más exquisita.

martes, 19 de mayo de 2009

Ciencia Cruel


Hace un par de años la noticia de que el amor tenía caducidad dio la vuelta al mundo, una nota publicada en El Clarin donde la antropóloga estadounidense Helen Ficher decía que el proceso del enamoramiento está relacionado con la producción de dopamina, un neurotransmisor que provoca la motivación pasional. El estado de motivación durante el enamoramiento es una mera ilusión provocada por una droga natural que el cuerpo produce manteniéndonos en un estado de goce y satisfacción. Que dirían las princesas de los cuentos de hadas si les revelamos que al esperar al príncipe azul, gallardo, que viene de muy lejos solo para entregarse a los brazos de su amada y llevársela a su reino es cierto, pero no les podemos asegurar el “vivir felices por siempre”, seguramente, nada. En los cuentos de hadas no existen los científicos, pues no habría cuentos de hadas. Tiran mentiras y revelan verdades. Y ahí les va una. Si el amor fuese eterno, todos viviríamos en un estado permanente de motivación y exaltación pasional. Oh decepción para todos ¡y todas! El estado de enamoramiento dura de uno a tres años, el cosquilleo, las mariposas en el estomago, y las ganas de cantar todo el día es por culpa de un neurotransmisor, la dopamina. El amor se acaba, al menos eso dicen los estudios de la Antropóloga evolucionista, que afirma que el amor pasional es solo el 50% del amor, es decir, la famosa “química” entre dos personas. La otra mitad dependerá de los vínculos de confianza, respeto y compromiso que uno tiene hacia el otro. Por lo pronto si el amor tiene o no una fecha de caducidad no es culpa de los científicos que lo “descubrieron” como tampoco es culpa nuestra por dejar de producir dopamina. Es solo una de las verdades que revela la ciencia.

martes, 12 de mayo de 2009

¿Porqué Mentimos?


La mentira es parte de nuestra naturaleza. Es una característica inherente y necesaria para la supervivencia y por consecuencia para la evolución. Muchos insectos comestibles como las mariposas obtienen protección imitando la apariencia externa de otros insectos desagradables o provistos de un aguijón. Los predadores también mienten. El alacrán marino espera, pacientemente, en el fondo del mar, fusionándose casi con el trasfondo. La única parte conspicua es un pedazo de carne, de apariencia de gusano, al extremo de una “caña de pescar” que se proyecta desde la parte más alta de su cabeza. Cuando se acerque una presa en forma de pez pequeño. El alacrán marino hará danzar su carnada en forma de gusano frente al pececillo con el fin de atraerlo hasta la región donde se oculta su propia boca. Abrirá, repentinamente sus mandíbulas y el pececillo será succionado y devorado. El alacrán marino mentirá, explotando la tendencia del pececillo a acercarse a los objetos que tengan la apariencia y se retuerzan como gusanos. Dirá: “Aquí hay un gusano”, y cualquier pez pequeño que “crea” la mentira, será rápidamente comido.
La capacidad para “mentir” se encuentra íntimamente ligada con la supervivencia de los organismos, no se hace de manera premeditada. No existe una inclinación consciente a la mentira con la finalidad de encontrar un beneficio. Cada especie ha encontrado una manera de sobrevivir de acuerdo con el medio en que se rodea. Parte de esta información se encuentra en los genes. Información que dicta ciertas conductas y propicia la adaptación y supervivencia. El hecho de “mentir” para “ganar” es una de las características que compartimos la mayoría de las especies que habitan en la tierra, después de todo no podemos renegar de nuestro origen, lo llevamos en los genes.

Parte de este texto fue tomado de la obra El gen Egoísta de R. Dawkins

martes, 5 de mayo de 2009

El Ojo del Huracan


Por fin han pasado los días críticos de la epidemia, pronto las actividades de todos los centros educativos se reanudarán con normalidad, pero: ¿Qué nos dejo esta crisis?
Nos deja una lección apropiada, y necesaria, nos da muestra de la falta de conocimiento que se tiene acerca de la evolución, acerca de la biología de los organismos, de las circunstancias, y de los cuidados a la salud. Los efectos que produjo la situación crítica de la epidemia, de una situación traumática, ante una enorme cantidad de información. Las emociones y estímulos que se vivieron de forma inesperada, provocan que cada persona reaccionara de manera particular de acuerdo con su historia, su estructura de personalidad y sus mecanismos de defensa.
Después de tanta información y tanta desinformación, lo necesario es saber, saber qué son los virus, por qué su peligrosidad, y para qué las medidas de seguridad. Desde el escupitajo en el futbol hasta el aislamiento de mexicanos en China, pasamos por la desconfianza hacia las autoridades de salud. Es cierto que el tiempo dará la razón a unos y condenará a los otros. Mientras eso ocurre es necesario llenarse de buena información, o información de calidad. Solo así podremos crearnos un juicio de valor, y no solo dejarnos llevar por lo que se dice por ahí.

martes, 28 de abril de 2009

Influenza, caos colectivo.

Han solicitado que se trate aquí el tema de la influenza, existen en estos momentos muchos sitios donde se puede obtener información, y en estos momentos la mayoria suele ser veridica, hasta que se demuestre lo contrario. La opinion de este Blog acerca de este padecimiento es compartida con la opinion de elcerebro.com. saludos colegas.

martes, 21 de abril de 2009

Recetas para el Desastre

Con tanta información y tantos medios para difundirla resulta fácil diagnosticar de qué vamos a morir, si es un paro cardiaco o una trombosis arterial, pero para saber eso están los médicos, hablo de cómo vamos a perecer como especie, o como manifestación de la vida. Abrimos el google, tecleamos desastres y aparecen terremotos, tsunamis, huracanes, tornados, volcanes y crisis económicas y otros más, pero eso acaba con la vida de una región, mas no con la vida. Aunque las extinciones han sido una constante, la de los dinosaurios, la más famosa, no es la única ni la más desastrosa. Apenas escuchaba en el radio a José Ángel Gurria decir que nadie podrá escapar de la crisis, la economía de México sufre al igual que el resto de los países, algún precio se tiene que pagar por la globalización. El efecto mariposa en mucho se le parece, las cosas suceden así, el aleteo de una mariposa es capaz de provocar un maremoto al otro lado del mundo. La biosfera está conectada por medio de sistemas naturales, así que una mínima variación puede ocasionar reacciones diferentes, en ocasiones desfavorables. La tala de bosques en México o el derrame de petróleo en el atlántico norte pueden significar el tsunami en Sri Lanka o la presencia de tiburones en las costas de Veracruz respectivamente, claro estos solo son supuestos. Si bien tomando las palabras de Gurria, nadie escapara a la crisis, tampoco nadie podrá escapar a un desastre natural, quizá en un futuro, desaparezca la vida como la conocemos, entonces no estaremos para comprobarlo, esto; como especie. Si la vida ha soportado varias extinciones masivas, para la vida una crisis económica es el 1% de un rasguño. El daño que provocamos en el planeta tarde o temprano nos alcanzara, entonces esa sería la verdadera crisis.

martes, 14 de abril de 2009

martes, 17 de marzo de 2009

Un Escher!

La vida transcurre a menudo sin complicaciones, desde su inicio, los seres que han sido parte de la vida han nacido, crecido, diferenciado, reproducido y muerto, para la vida no tiene importancia quien se encuentra ahora a la cabeza de la pirámide alimentaria, mientras que ahora los humanos ocupamos ese puesto, antes estuvieron los dinosaurios por poner un ejemplo, pero antes que ellos los insectos dominaban la tierra, y mucho antes que ellos se encontraban plantas que alcanzaban alturas de la talla de algunos edificios, pero eso siempre ha pasado.

Qué cual es el punto aquí con el Escher?

pues que la vida es un ciclo, un eterno retorno, mientras se mira donde acaba un plano y donde empieza el otro, la vida da vuelcos, se forman nuevas especies, otras surgen y cuando nos damos cuenta, ha seguido siendo lo mismo, el mismo cuadro, la misma figura, AGCT.