martes, 22 de diciembre de 2009

¡Hay Tamales, Lleve sus ricos tamales enriquecidos con omegas!


A principios del 2007 la cadena de noticias BBC emitió un reportaje al que llamó La bomba de obesidad en México, el cual deja claro que los mexicanos hemos sustituido los alimentos populares como los tacos, las enchiladas y los frijoles, por hamburguesas y pizzas. El problema de esto no es el abandono de las tradiciones culinarias sino las consecuencias en la salud, ya que este tipo de alimentos contienen altos niveles de grasas saturadas y azucares y son bajos en fibras, vitaminas y minerales. Si a esto se le suma el sedentarismo el problema se vuelve aun mayor ya que aumentan los índices de diabetes a temprana edad, cáncer y otras enfermedades como hipertensión o arterioesclerosis. Cada día aparece un nuevo anuncio sobre comida, lo grave es que se trata de comida chatarra, la cual provoca obesidad y al mismo tiempo desnutrición. Afortunadamente la ciencia puede tener una alternativa a este problema, solo es cuestión de encontrarla, tal y como lo hicieron los alumnos de la carrera de ingeniería bioquímica del Instituto Politécnico Nacional (IPN); La nota aparece en el periódico La Jornada del pasado lunes, quienes elaboraron tamales para reducir el colesterol y triglicéridos en la sangre, en resumidas cuentas, grasa. La fórmula incluye oligoelementos, proteínas hidrosolubles, vitaminas liposolubles (A, B y E) así como ácidos grasos omega 3 y 6, es decir, sus ingredientes son benéficos para la salud, ya que contribuyen a reducir los niveles de colesterol, ayudan a controlar la presión sanguínea y no contienen conservadores.

Los tamales constituyen uno de los alimentos preferidos y más populares de la comida tradicional mexicana, hechos a base de maíz y chile, son comunes en las festividades nacionales y en los últimos años representan para un gran sector de la población el plato fuerte del desayuno, sería el equivalente a las hamburguesas hablando en términos de comida rápida. Sin embargo su consumo excesivo lo vuelve parte del problema.

Por este lado, la ciencia está haciendo su aporte y lo hace de manera contundente, no sólo ofrece la posibilidad de cambiar los hábitos alimenticios, sino que también proporciona el producto que suplirá a la comida que está provocando los daños a la salud en el país. Ahora toca a los actores políticos no sólo echar a andar esta propuesta, sino que regular también la publicidad de los alimentos que causan los daños a la salud, y promover el consumo de productos que además de haber sido concebidos en México, son también parte de la cultura tradicional mexicana. Si el estado y las empresas colaboran con este aporte de la investigación científica estaremos matando dos pájaros de un tiro, impulsamos el quehacer científico y ayudamos a reducir la perdida de tradiciones culinarias. Si bien, los tamales son el equivalente a las hamburguesas hablando en términos de comida rápida, estos si aportan una gran cantidad de nutrientes, ahora con estas modificaciones pueden ser aun más benéficos. Esta es una de las alternativas para combatir el consumo desmedido de alimentos chatarra. A las transnacionales de hamburguesas no les interesa incluir en su combo, oligoelementos, sino, ya lo hubiesen hecho, podemos atacar por ese flanco.